16/08/2016 Presidencia Pro tempore

Controversia de Brasil con Uruguay en medio de la crisis del Mercosur

La Cancillería brasileña convocó este martes al embajador de Uruguay para expresarle su "descontento” por una declaración del canciller Rodolfo Nin Novoa, quien dijo que Brasil pretendía que se suspenda el traspaso de la presidencia del Mercosur y que habrían querido "comprar" los votos de Uruguay.

Canciller de Uruguay Rodolfo Nin Novoa
Canciller de Uruguay Rodolfo Nin Novoa

La convocatoria al embajador Carlos Amorín se conoció después de que el diario El País de Montevideo publicara la versión taquigráfica de una sesión celebrada el pasado 10 de agosto en la Comisión de Asuntos Internacionales de la Cámara de Diputados de Uruguay, donde hubo una exposición de Nin Novoa.

En ese sesión se habló de supuestas presiones del canciller brasileño, José Serra, para que Uruguay desista de traspasar la presidencia semestral del Mercosur a Venezuela, cuyo turno debía empezar en agosto.

"No nos gustó mucho que el canciller Serra viniera a Uruguay a decirnos —lo hizo público, por eso lo digo— que venían con la pretensión de que se suspendiera el traspaso y que, además, si se suspendía, nos iban a llevar en sus negociaciones con otros países, como queriendo comprar el voto de Uruguay", dijo Nin Novoa a los diputados, según la versión de El País.

Durante su estancia en Montevideo, Serra se reunió con el presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, ante quien al parecer insistió con su idea de evitar el traspaso de la presidencia del Mercosur de Uruguay a Venezuela.

Nin Novoa dijo en el Parlamento que esa conducta "molestó mucho" a Vázquez.

"El presidente se lo dijo clara y rotundamente: Uruguay va a cumplir con la normativa y va a llamar al cambio de la presidencia" del Mercosur, enfatizó.

El canciller también consideró en aquella ocasión que Brasil y Paraguay, los dos socios que con mayor energía se oponen a la conducción de Venezuela, manejan argumentos "eminentemente políticos" y tienen el objetivo de "hacer bullying a la presidencia de Venezuela". 

En ese contexto, el Palacio de Itamaraty, la cancillería brasileña informó que se ha convocado al embajador Amorín "para una reunión en la cual se expresó el profundo descontento de Brasil con las declaraciones y solicitó aclaraciones".

Según el comunicado, "el gobierno brasileño siempre buscó de manera constructiva una solución para el impasse frente a la presidencia pro tempores del Mercosur".

"A Brasil le interesa -agrega la nota- un Mercosur fortalecido y actuante con una presidencia pro tempore que haya cumplido los requisitos jurídicos mínimos para su ejercicio y sea capaz de liderar el proceso de profundización y modernización de la integración".

"En este contexto el gobierno de Brasil recibió con profundo descontento y sorpresa las declaraciones del canciller Nin Novoa", agrega y en otro trecho sostiene que "el tenor" de los dichos del uruguayo "no es compatible con la excelencia de las relaciones entre Brasil y Uruguay".

Uruguay dio formalmente por terminada su gestión en la presidencia del Mercosur el 30 de julio, pero sin que se anunciara qué país y a partir de cuándo se haría cargo del liderazgo.

Venezuela comunicó días después que asumía de manera automática la conducción, pero sin lograr el reconocimiento de sus socios del bloque, que alegan que la presidencia está "vacante".

Argentina, Brasil y Paraguay argumentan que Venezuela incumplió los compromisos asumidos en el protocolo de adhesión al bloque, pero esa fundamentación formal estuvo precedida por declaraciones de funcionarios de los tres países en los que se criticó el funcionamiento de la democracia en el país caribeño.

Esos cuestionamientos están referidos a denuncias sobre violaciones a los derechos humanos en Venezuela, persecución y encarcelamiento de opositores políticos y baja calidad de la democracia.
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