Sociedad

09-07-2016 00:00 - 200 años de la Independencia

Reflexiones a 200 años de la Independencia argentina

Personalidades de diferentes ámbitos del país reflexionaron, en primera persona, para la agencia Télam sobre los 200 años de la Independencia argentina. Más reflexiones, a 200 años de la Independencia

Telam SE
09-07-2016 | 00:00

Juan Manzur


“Los tucumanos tenemos la especial responsabilidad de reflexionar sobre estos 200 años de la Nación”

Telam SE
 
Los argentinos nos encontramos a las puertas de la celebración del Bicentenario de la Independencia de nuestra patria. El acontecimiento fundante de nuestra Nación, que el 9 de julio de 1816 tuvo lugar en San Miguel de Tucumán, la misma ciudad en cuyas adyacencias -el 24 de septiembre de 1812- se libró la batalla decisiva que puso un límite infranqueable al contraataque realista lanzado desde el Alto Perú: la llamada Batalla de Tucumán.

Desde la Declaración de la Independencia han transcurrido 200 años. Un período de dos siglos que nos obliga a volver, una vez más, sobre nuestros orígenes para indagar sobre aquello que nos constituye como pueblo, pero que también nos da la perspectiva necesaria para repensar la trayectoria recorrida desde aquel ya lejano, y trascendente, 9 de julio hasta el presente.

Todo gran aniversario patrio, como en este caso el Bicentenario de la Independencia, supone celebración y conmemoración. Por un lado, festividad, alegría como comunidad de reconocernos en un pasado u origen común; y por el otro, ejercicio de la memoria histórica, precisamente, para mantenerla viva.

En esa perspectiva, los tucumanos, por haber sido los anfitriones del Histórico Congreso, tenemos la especial responsabilidad no sólo de ser custodios de monumentos -como la Casa de la Independencia-, sino también de promover la indagación y la reflexión sobre estos 200 años de vida independiente como Nación.

El Estado provincial y también sectores independientes, o no gubernamentales, han venido organizando distintos foros o ámbitos, tanto en la provincia como en el país, para reflexionar sobre la significación de un acontecimiento tan importante para nuestra Patria.

De igual modo, a esta gran celebración nacional se han sumado las más variadas manifestaciones de la cultura y del arte. A la par, ha aparecido un significativo número de publicaciones que de distintas perspectivas abordan el tema. Todo lo cual constituye un amplio movimiento, plural y democrático, que enriquece el intercambió de miradas sobre aquello que nos constituye como Nación y sobre nuestros actuales desafíos.

La celebración del Centenario de la Independencia, el 9 de julio de 1916, coincidió con el año en que el pueblo argentino estrenó el voto universal, secreto y obligatorio que llevó a la presidencia a Hipólito Yrigoyen.

Hoy, cien años después, hay que destacar un hecho muy importante.

La celebración del Bicentenario de la Independencia se produce mientras nuestro país transita 33 años ininterrumpidos de vida institucional democrática, un acontecimiento de indiscutible trascendencia en una Nación que, entre 1930 y 1983, sólo en contadas oportunidades, y nunca por más de nueve años, pudo hacer uso pleno de la soberanía popular.

La interrupción de la vida democrática fue un hecho frecuente en la historia del Siglo XX de la Argentina hasta el 10 de diciembre de 1983, día en que Raúl Alfonsín, producto del libre ejercicio de la voluntad popular, llegó a la presidencia de la Nación. El país dejó atrás, así, la dictadura más cruel de su historia.

A partir de la recuperación de la democracia en 1983 se inició un proceso de afianzamiento de la democracia y recuperación de los derechos sociales, económicos y culturales vulnerados durante la dictadura.

Se trata de un proceso que a lo largo de los últimos 33 años tuvo avances y retrocesos, a la par de graves conflictos, pero que siempre lograron resolverse a través de los mecanismos institucionales y el respeto a la voluntad popular.

Y en eso podemos estar orgullosos de ser fieles al ideario de los hombres del Congreso de Tucumán, quienes declararon la Independencia “en el nombre y por la autoridad de los pueblos que representamos”.

Juan Manzur es gobernador de la provincia de Tucumán.


Margarita Stolbizer


“Ser independientes hoy es revalorizar nuestra identidad cultural”

Telam SE
Este año se cumplirán 200 años de la declaración de la Independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata en el Congreso de Tucumán, un pronunciamiento que constituye el más alto suceso en toda nuestra historia como proclama de libertad y autonomía.

Esa declaración tuvo como precedente una comunidad unida en la cohabitación de un territorio y por el acuerdo en torno a un proyecto común, capaz de mantenerse y de crecer más allá de las divergencias políticas de los argentinos, con el fin de tener una sociedad mejor y más justa, trascendiendo a las personas y los tiempos. Un dato no menor es que la declaración se distribuyó entre los pueblos en idimomas castellano, quechua y aymará.

A todas luces se percibe que el mundo va hacia una creciente interdependencia, por la realidad de las comunidades en torno al espacio y el tiempo global, marcado por nuestras realidades, nuestras economías y también por las comunicaciones y el avance de la ciencia y la tecnología.

Sin embargo, la Independencia hoy tiene necesariamente que ver con revalorizar la identidad cultural, para poder distinguir nuestros propios intereses colectivos, en el marco de la libertad, la democracia y los derechos humanos.

La independencia se refunda y se proclama cada día, con nuestra actitud en el fortalecimiento de la Nación, sus vínculos interpersonales, los intereses y fines comunes, el destino definido por la igualdad de oportunidades y condiciones para todas las personas.

Hacia ese horizonte debe orientarse nuestra reafirmación de libertad.

Margarita Stolbizer es diputada de la Nación, líder del partido GEN y abogada.


Héctor Recalde


“Creo en más derechos y en los trabajadores como motor del progreso económico”

Telam SE
 
A 200 años de la declaración de Independencia afirmo aún más mis convicciones como ciudadano. Creo en una América unida, una patria grande en donde todos sus habitantes día a día tengan más derechos, creo en que la clase trabajadora sea el verdadero motor del progreso económico de un país.

Gobiernos independientes y libres de toda opresión, sea económica, militar o mediática. En definitiva, como soy parcial en mi modo de ver las cosas, creo en una Patria libre, justa y soberana.

Nuestro pueblo merece tener gobiernos que se le parezcan, y en las épocas que que esto fue así el pueblo fue feliz.
Esa es, fue y será mi lucha.

Héctor Recalde es diputado nacional y abogado.


Gabriela Michetti


“La independencia no debe ser un rebeldía vacía”

Telam SE
 
Llegando al histórico hito de los 200 años de Independencia de nuestro país, es buen momento para detenernos a pensar qué significa ser independientes hoy.

Cuando planteamos el cambio que estamos comenzando a llevar adelante, no debemos alejar ni por un momento la vista de aquella idea de país por la que trabajamos tantos argentinos, desde 200 años atrás, atravesando todo tipo de adversidades y circunstancias.

La independencia no debe ser una rebeldía vacía, ni el mero formalismo de no depender políticamente de algún gobierno extranjero.

La independencia como país debe ser lograr que todos los argentinos podamos ser promotores de nuestro propio destino.
Para eso, el Estado debe garantizarnos las condiciones básicas necesarias para desarrollarnos personal y comunitariamente, y ese es el gran desafío que como gobierno hemos encarado para poder decir -orgullosamente- que trabajamos día a día por reafirmar nuestra independencia.

Gabriela Michetti es vicepresidenta de la Nación.


María Eugenia Vidal


“El momento de hacer es ahora”

Telam SE
 
Este año no es uno más para todos nosotros. Hace 200 años empezamos a ser independientes, y no se logró de un día para el otro. Fueron años y años en los que miles de personas pelearon con valentía, compromiso y con la convicción de que podían construir una sociedad libre y justa. De eso estamos hechos los argentinos.

Y hay algo más allá de esta fecha que queremos celebrar, una lección que perdura a través del tiempo y es que cuando trabajamos unidos, podemos lograr lo que nos proponemos. Ese espíritu de unión vive en nosotros y va a continuar en nuestros hijos, sus hijos y la historia que nos va a sobrevivir.

Hoy no tenemos enemigos externos pero sí muchos problemas a resolver. Ese es el desafío de nuestra época. No hay espacio para rivalidades ni competencias. Podemos discutir nuestras ideas y defender nuestras opiniones pero el camino que se extiende delante nuestro tiene que encontrarnos juntos.

El momento de hacer es ahora. Necesitamos unir nuestros esfuerzos, tenemos todo para alcanzar el futuro que soñamos. Podemos hacerlo, pudimos hace 200 años.

María Eugenia Vidal es gobernadora de la provincia de Buenos Aires.


Sergio Massa


“Una nación no puede ser independiente si tiene divisiones, desigualdades e injusticias”

Telam SE
 
Este año se cumplen doscientos años desde que las Provincias Unidas del Río de la Plata declararon la ruptura definitiva con el poder monárquico de España para hacerse cargo de su propio destino. Luego de dos siglos de lucha, avances y retrocesos, los argentinos aprendimos que para ser una Nación libre e independiente no basta con hacer declaraciones grandilocuentes. La independencia es un derecho que se consolida a medida maduramos como pueblo y fortalecemos nuestra identidad.

Ejercer el derecho a decidir sobre nuestro propio destino como Nación, requiere de un nivel de consenso que sólo es posible a través del diálogo, la tolerancia y la solidaridad.

Estoy profundamente convencido de que una Nación no puede ser independiente mientras convivan en su seno profundas divisiones, desigualdades e injusticias.

La independencia de una Nación es directamente proporcional a su nivel de desarrollo humano y de unidad.
Cuando logremos mayor igualdad y justicia social estaremos en condiciones de gozar plenamente de nuestro derecho de autodeterminación y libertad.

Nuestros antepasados dieron sus vidas para que Argentina sea un país libre y soberano. A ellos y a nuestros hijos debemos el honor de seguir luchando para que nuestra Nación logre la independencia económica, política y cultural que necesita para alcanzar su máximo potencial.

Sergio Massa es diputado nacional y líder del Frente Renovador.


Carlos Menem


“Hay que superar las divisiones y los desencuentros”

Telam SE
El bicentenario de la Declaración de la Independencia constituye una extraordinaria oportunidad para que todos los argentinos nos inspiremos en el ejemplo de aquellos próceres reunidos en el Congreso de Tucumán que, con su visión y coraje, iluminaron para la Argentina el camino del futuro.

Un aniversario de semejante trascendencia nos tiene que ayudar a superar las divisiones y desencuentros que enturbian nuestro presente, para avanzar en la senda de la unidad nacional que nos marcara el general Perón, a través del ejercicio de la Cultura del Encuentro que predica y practica el Papa Francisco.

Carlos Menem es ex presidente de la Nación, actual senador nacional por La Rioja y abogado.


Martín Lousteau


“Ser independientes es poder soñar el futuro propio”

Telam SE
 
El primer paso para ser independiente es ser capaz de soñar el futuro propio. Si uno no lo hace, otros lo hacen por uno. Imaginarse ese porvenir exige la libertad de hacerlo despojado de condicionamientos externos o prejuicios internos.
El mayor desafío de ese ejercicio es aprender a mirar al otro no como una amenaza, sino como una oportunidad de autosuperación.

Esto es particularmente cierto en el ámbito internacional: hay países que ya han resuelto exitosamente los desafíos que aún tenemos y esos aprendizajes están disponibles para ser aprovechados, si somos capaces de respetar nuestra idiosincrasia y nuestros objetivos.

Por último, la verdadera independencia requiere tener una visión de largo plazo orientada hacia la construcción en común. Los humanos no vivimos en sociedad por conveniencia sino por convicción. Y para lograr esa meta es imprescindible evitar el cortoplacismo y la revancha, ya que ambos condicionan nuestro potencial.

Es cierto que tanto la incertidumbre como el enojo son justificables en el contexto argentino. Pero ante cada discusión y ante cada disyuntiva siempre tendremos la opción de alejarnos de lo que nubla la razón y construir el marco adecuado para el futuro que soñamos.

En definitiva, de eso se trata la independencia: de decidir quiénes queremos ser.

Martín Losteau es embajador argentino en Estados Unidos.


Rafael Bielsa


“La pelea hoy es entre globalización e identidad”

Telam SE
 
No hablo de soberanía sino de identidad, que es lo que la independencia me evoca. Identidad es más y es diferente.
La globalización se usa como un adminículo; a la identidad se la siente y se la protege, como al bastón del abuelo.

El siglo XXI es la arena de una batalla campal entre la globalización, esa nueva dependencia, y la identidad, la vieja independencia. La soberanía del terruño es sólo una escaramuza -quizá la más equívoca de todas-; la lengua, la religión, la raza ocupan más espacio que el territorio -pero se están disolviendo en la tribu humana universal cada vez mas rápido-.
Migraciones, sincretismos, tecnología y cultura en red son las herramientas de esa disolución.

En estos tiempos, independencia es identidad. Es el derecho a la identidad de las naciones y de los pueblos que existen dentro de ellas.

La contradicción fundamental de estos tiempos es entre globalización e identidad.

La globalización es dependencia. La identidad es el lugar simbólico donde han nacido todas nuestras emociones, y por eso nos sentimos allí a gusto, casi siempre.

Rafael Bielsa es ex canciller argentino y abogado.


José María Arancedo


“La celebración de los 200 años de la patria nos compromete a todos”

Telam SE
 
Estamos celebrando un camino que lleva 200 años de vida, y me parece que es de mucha riqueza y enseñanza. Cuando nace la Independencia no hay que pensar que todo estaba muy claro. Dudaron mucho, había posturas diversas, incluso dentro de la Casa de Tucumán, esa casa que alojó a más de 30 congresales. Pero había una semilla de Independencia que venía trabajándose desde la Revolución de Mayo, con hasta algunos que pensaban en una suerte de monarquía incaica, otros una monarquía dependiente del Rey Fernando, pero las ideas de Independencia tenían una gran fuerza.

Allí los congresistas apoyados por San Martín, Belgrano, Güemes, nos dieron la independencia como Nación.

Independencia es sinónimo de libertad, autonomía, responsabilidad. Para nosotros estos 200 años significan haber recibido un legado que nos compromete, que tiene mucho de don para nosotros, pero también se convierte en una tarea a realizar.

Por eso no se trata de derechos sino de obligaciones.

Creo que esa metáfora que decimos en el documento de los Obispos de la casa de Tucumán nos debe servir para pensarnos como argentinos parte de una misma casa.

Existieron diferencias, diversidad, pero primó la idea de una unidad que supo asumir todas las diversidades. La auténtica unidad
se alimenta de lo diverso.

Es bueno que los argentinos sepamos como legado de estos 200 años de la Independencia, construir una patria fraterna, más unida, que es lo estamos un poco en deuda con nosotros mismos.

Tenemos una deuda de encuentro entre los argentinos para potencializar todo lo que tenemos, y por eso tenemos que saber encontrarnos.

Es un tiempo de diálogo, de encuentro, de celebrar.

La celebración no es siempre una mirada nostálgica al pasado, no es anclarnos melancólicamente en lo que fue, sino mirar al futuro, sobre la base de lo que somos y celebrando la vida.

Aquel que no celebra ya no tiene historia, raíces, ni futuro.

Quisiera que como argentinos celebremos desde la riqueza de lo que es un camino de la unidad en la Casa de Tucumán mirando hacia el futuro, y también la responsabilidad que nos cabe como argentinos en Latinoamérica, en el mundo.

La Independencia no significa aislarnos sino ser uno para sumar.

Esta es una nación que ha crecido mucho, en su fe, en su cultura familiar y educación y la cultura del trabajo, y sobre todo una independencia abierta al mundo.

Yo le pido al Señor poder celebrar este bicentenario que nos compromete a todos y que seamos todos como un signo de esperanza para nosotros, pero también para el mundo.

José María Arancedo es presidente de la Conferencia Episcopal Argentina y arzobispo de Santa Fe.


Omar Abboud


“Todavía hay muchos males de los que nos deberíamos independizar”

Telam SE
 
Doscientos años después, la idea de independencia ha sufrido sin duda cambios sustanciales en cuanto a lo que el concepto implica. Si bien siguen existiendo hegemonías de unos sobre otros, incluso aun con guerras más violentas o con la aplicación de fundamentalismos económicos, la interrelación que ha generado el proceso de globalización ha hecho resignificar la idea original de independentista que alentó a nuestros patriotas en 1816.

Existen muchos males de los cuales nos deberíamos independizar hoy como país, muchos de ellos sin duda centrales en la constitución de una sociedad organizada. Independizarse de la pobreza, de la exclusión, del narcotráfico y seguramente de la mirada mutilada que existe a veces de un argentino sobre otro, nos puede poner de pie otra vez en el camino de la esperanza, unión y reconciliación que primó en el espíritu del Tucumán de hace dos siglos. Ciertamente el primer paso comienza en uno mismo. Podemos leer en el Sagrado Corán: “Dios no cambia el destino de un pueblo si este primero no cambia lo que hay en su corazón”.

Omar Abboud es legislador porteño, integrante del Instituto del Diálogo Interreligioso y dirigente islámico de la comunidad argentina.


Mercedes Miguel


“Nuestra identidad nos independiza”

 
Telam SE
Para la República Argentina, como país, como Nación, como pueblo, independencia es mostrarnos unidos ante nuestros valores y aquellas cosas que nunca vamos a poner en juego, que creo que son nuestros valores como argentinos, nuestra visión de qué es nuestra Argentina.

Creo que uno no pone en juego la independencia por estar más cerca y más relacionado con el mundo sino que nuestra identidad va a sobrevivir a lo largo de los años por lo que como argentinos sepamos sostener: con nuestra bandera, con nuestra cultura, con nuestro amor por ser argentinos. Creo que eso nos da independencia. Con nuestra argentinidad defendamos el valor de hacer lo correcto, la ética, la moral, el cuidarnos como ciudadanos, siempre protegernos entre todos indistintamente de lo que pensemos unos y otros: somos argentinos y nos tenemos que cuidar.

Mercedes Miguel es secretaria de Innovación y Calidad Educativa del Ministerio de Educación y Deportes.


Daniel Goldman


“Una sociedad democrática e independiente es una sociedad decente”

Telam SE
 
Al pensar en “independencia” me veo en la obligación de hilvanar otros conceptos-valor que se cruzan, se entraman, y constituyen una misma unidad. Entre ellos, libertad, solidaridad, equidad social y memoria.

La falta de alguno de estos valores puestos en concepto hace que los integrantes de una sociedad se vean humillados.

La sociedad en la que existe el humillado representa el círculo que ha perdido la decencia. Así lo afirma el filósofo Avishai Margalit, cuando sostiene la existencia de una categoría superadora a una sociedad democrática e independiente: “La sociedad decente”. Sociedades democráticas e independientes son aquellas en las que la gente llega a relacionarse entre sí con dignidad.

Sociedades decentes son aquellas en las que no solamente los individuos se tratan con dignidad sino que también se comportan así las instituciones y los poderes.

En esto, lo político juega un papel cardinal. Recuerdo a Hannah Arendt cuando en uno de sus escritos establecía la noble distinción entre lo que ella llamaba “lo político” y “la política”.

Mientras que la primera hace referencia a finalidades desinteresadas de justicia e igualdad, motivadas por el amor al prójimo, la segunda se vincula al interés del poder.

Y mientras el poder entendido como sustantivo es una construcción que atraviesa todas las prácticas humanas y acepta todo, el poder entendido como verbo es el potencial de conducirse hacia el horizonte de lo ético. Por lo tanto, entrelazar la ética con lo enumerado anteriormente hace que constituyamos un estado independiente.

Elevo mi oración para que nos conduzcamos en esa senda.

Daniel Goldman es rabino de la Comunidad Bet-El e integrante del Instituto del Diálogo Interreligioso.


Padre José María “Pepe” Di Paola


“Hay una nueva esclavitud que viene de la mano de las drogas”

Telam SE
 
La Declaración de la Independencia no es solamente el hecho que ocurrió el 9 de Julio de 1816 en Tucumán; es un trabajo permanente que tiene que hacer una comunidad para mantener esa independencia y para sortear los obstáculos que se van presentando.

Ser independiente significa una lucha en cada época para lograr que la población pueda vivir como Dios manda en nuestro territorio.

En nuestra época un gran desafío es el poder vivir sin drogas, el poder hacer que los niños y los jóvenes crezcan en un país con igualdad de posibilidades en donde puedan desarrollar las capacidades que Dios les regaló.

El narcotráfico se presenta como una opresión, y lo mismo ocurre con sus consecuencias que son las adicciones: una esclavitud del tiempo moderno.

Nosotros, en la Comisión Nacional de Adicciones, solemos decir que es una nueva forma de esclavitud donde las cadenas no se ven, los grilletes no se ven, son como invisibles pero oprimen a un pueblo, como está pasando en este momento.

Por eso va a ser muy interesante que, como comunidad, trabajemos en restablecer ese círculo virtuoso que es la escuela, la parroquia, el club, la familia, todas las instancias propias de la vida de un niño y un joven y también de una sociedad responsable, con funcionarios responsables que no le den lugar al narcotráfico, que son los verdaderos opresores de este tiempo.

El padre José María Di Paola es sacerdote del clero diocesano de la arquidiócesis de Buenos Aires, combate a las drogas en ámbitos juveniles y se define como un “cura villero”.


Luis Alejandro Pagani


“Hoy la globalización condiciona la autonomía de los Estados”

Telam SE
 
En el contexto actual la independencia debe interpretarse como la capacidad de definir el espacio que el propio Estado quiere ocupar en el concierto mundial. Esta libertad de elección del propio destino como pueblo, es necesaria entenderla con las limitaciones propias de la contemporaneidad, es decir, la dificultad de controlar los flujos de personas, dinero, mercancías entre los diferentes Estados.

Sin duda, la idea de independencia ha variado fuertemente en la actualidad del mundo de la posguerra, ya que actualmente, las fuerzas de la globalización tienden a condicionar la autonomía de los Estados.

Luis Alejandro Pagani es presidente de Grupo Arcor.


Hugo Sigman


“La independencia es el desarrollo”

 
Telam SE
 
La independencia real de un país y de sus habitantes se adquiere gracias al desarrollo continuo de la ciencia a través de políticas de incentivos que la estimulen. Por ejemplo, invirtiendo en investigación y desarrollo, promoviendo la innovación y también capacitando recursos humanos altamente calificados.

La ciencia es un factor clave para la creación genuina de riqueza. Permite que se distribuya armoniosamente y genera un círculo virtuoso de superación que transforma de manera positiva a la sociedad.

Hugo Sigman es CEO del Grupo Insud


Gustavo Grobocopatel


“Mejor hablemos de interdependencia”

Telam SE
 
En 200 años la idea de qué es ser independiente cambio. En un mundo más conectado, con mayores necesidades de ser con otros, habría que celebrar el "Día de la Interdependencia".

Más interdependencia es mayor participación en los flujos de conocimientos y capitales, más progreso y oportunidades. Si bien la interdependencia no asegura el bienestar para las mayorías, es condición necesaria.

El bienestar con dignidad será obra de los hombres de buena voluntad que habiten la tierra de los argentinos.

Gustavo Grobocopatel es empresario sojero.


Jorge Di Fiori


“Ser independientes es igualar para arriba”

Telam SE
A 200 años, es tiempo de reflexionar y de actuar para convertirnos en partícipes de un proyecto común y dejar atrás desencuentros del pasado. Tenemos que asegurar la igualdad de oportunidades para todos nuestros habitantes, recuperar la cultura del trabajo e igualar hacia arriba los programas de la educación pública y los planes de atención de la salud. Hablemos de nuestro país y nunca más de este país. Sintámonos actores y no simples espectadores y reconozcámonos afortunados de habitar una Nación con una sociedad abierta en la que la movilidad sigue siendo un atractivo para nuestra población y para todo aquel que quiera habitar nuestro suelo.

Ser independientes hoy es compartir y actuar en base a valores comunes.

Jorge Di Fiori es presidente de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios.


Juan Llach


“Falta unión y más libertad”

Telam SE
¿Vieron lo que dicen nuestros billetes de cada día? "En unión y libertad". Así lo puso en sus monedas la Asamblea de 1813. Después perdimos muchas veces la costumbre y el camino.

En doscientos años hubo logros, y no pocos. Pero la libertad faltó muchas veces, y la unión todavía más.

Juntas me parecen la mejor síntesis de las tareas pendientes que tenemos como sociedad para festejar en serio el bicentenario. Fácil de decir, difícil de hacer. Hoy es el tiempo para eso. Vivir unidos es que todos, absolutamente todos, podamos participar del festín de la vida en nuestra Patria, y que nos ayudemos para eso. Vivir libres significa que todos puedan perseguir sus fines, aún los más altos, sin perjudicar a los demás.

Juan Llach es economista y sociólogo.


Paolo Rocca


“Independencia es progreso político y económico con inclusión social”

Telam SE
A 200 años de aquel 9 de julio de 1816 nos encontramos con una Argentina con vocación de progreso social, político y económico, buscando lograr el ansiado desarrollo con inclusión social.

Como industriales, tenemos un rol protagónico en la constitución de esta Argentina integrada.

Debemos seguir trabajando para consolidar una industria argentina de clase mundial. Una industria competitiva a nivel internacional, generadora de empleo calificado, basada en la excelencia industrial y la calidad, con seguridad y respeto al medio ambiente, con capacidad de innovación, e integrada a cadenas de valor globales.

La industria argentina del acero ha demostrado que se pueden construir proyectos industriales de largo plazo, y que desde la Argentina y con talento argentino se puede liderar en la región y en el mundo, compitiendo con los más altos estándares de calidad y profesionalismo.

Paolo Rocca es presidente y CEO del Grupo Techint.


Luis Landriscina


“Hoy tenemos más predisposición para la esperanza”

Telam SE
 
La independencia representa la posibilidad de decidir nosotros mismos el destino de la Argentina.

Si bien es cierto que la política del mundo a veces impone condiciones, tenemos la posibilidad -dice el presidente Macri- de ponernos de acuerdo en un Congreso para ver qué camino tomamos y que sea el mejor para el país.

Creo que alguna gente se manifiesta con poca paciencia y eso condiciona el ánimo. Y sí es cierto que nos tiene mal el tema del bolsillo.

Así como alguna vez se preguntó -a quienes dejaban el país- si iban a volver, ahora hay que dejar de pensar en el bolsillo y tener presente la necesidad de la grandeza de la Nación.

Por ahí hay que hacer algunos renunciamientos, ajustarse el cinturón como nos hicieron hacer en 2001 y 2002, y después saldremos del atolladero.

Aquella vez fue duro, no sé si tanto como ahora, pero creo que hay más predisposición para la esperanza que para el desánimo.

Luis Landriscina es humorista.


Santiago Kovadloff


“Hay que asumir que hay tareas pendientes”

Telam SE
 
A 200 años de 1816 debemos fortalecer el ideal de la Independencia mediante nuevas realizaciones, y para ello es indispensable supeditar el ejercicio de la política al cumplimiento de la ley, promover el afianzamiento de las instituciones de la República, darle vida a un federalismo hoy inexistente y terminar con la marginación de aquellos que están condenados a la mera supervivencia.

En suma, celebrar la Independencia es asumir las tareas pendientes con la democracia y República.

Santiago Kovadloff es filósofo y ensayista.


Marcos Aguinis


“Tenemos el deber de no traicionar a los patriotas”

Telam SE
 
Tras siglos de somnolencia, las buenas ideas de progreso genuino y modernidad impulsaron la Declaración de la Independencia nacional.

El modelo más luminoso era la independencia de los Estados Unidos de América, que trece años después fue seguido por la Revolución Francesa.

Ideales de libertad, igualdad y fraternidad eran fogoneados por los lúcidos patriotas de entonces. Su coraje y desprendimiento cimentaron las bases de nuestra Nación hasta el día de hoy; y tenemos el deber de no traicionar su epopeya.

Marcos Aguinis es médico y escritor.


Magdalena Ruiz Guiñazú


 “Que la cultura y la honestidad sean los temas dominantes”

Básicamente, un país independiente es aquel en el que sus habitantes tienen elementos como para subsistir, poseer (o alquilar) un techo y, sobre todo, instruirse.
Un país en el que no se enseñe a pensar tendrá un triste futuro, y el aprender a pensar depende no sólo de nuestro sentido común sino de un Estado en el que la cultura y la honestidad sean elementos dominantes.

Magdalena Ruiz Guiñazú es periodista e integró la CONADEP.


Rosendo Fraga


“Hay asignaturas pendientes a 200 años” de la Independencia

 En los seis años que transcurrieron entre los bicentenarios de la Revolución de la Mayo y la Declaración de la Independencia, la Argentina está dando señales de comenzar a corregir dos asignaturas pendientes en lo político: la transparencia electoral y la necesidad de contar con un sistema de partidos sólido, que garantice -al mismo tiempo- alternancia y gobernabilidad.

En cambio, no se registran progresos en la desigualdad, que será la gran cuestión social de los próximos años.

Si en los próximos años la política argentina se reorganiza nuevamente en base a dos ejes alternativos -uno en el que se prioriza la distribución de la riqueza, y otro más centrado en las reglas institucionales y el crecimiento- el país puede pasar a tener el sistema de partidos estables que la democracia necesita para funcionar con eficacia.

Rosendo Fraga es analista político y director del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría.


Mempo Giardinelli


“La cuestión de la dependencia sigue siendo la falta memoria, verdad y justicia”

 El 9 de julio de este 2016, al cumplirse doscientos años de la Declaración de la Independencia en la ciudad de San Miguel de Tucumán, desdichadamente la República Argentina continúa sometida a la vieja, amohosada pero siempre vigente y cruel división social que lastima la piel de la Nación.

Las trágicas polaridades argentinas y latinoamericanas, como si nunca acabaran, se mantienen vivas como durante la gesta de la Independencia que se firmó en 1816: republicanos o monárquicos; unitarios o federales; criollos o inmigrantes; radicales o conservadores; peronistas o antiperonistas; cipayos o libertarios; y ahora nacionales y populares o neoliberales.

La cuestión fundamental de la independencia del Reino de España, dos siglos después, es en esencia la misma: de un lado un pueblo que reclama dignas condiciones de trabajo y de vida. Del otro una oligarquía ciega, insaciable y, aunque se lo niegue, racista.

En el duro presente del país que somos este año, perdido nuevamente todo rumbo de soberanía y autodeterminación, y cada vez más lejos de ser una Nación igualitaria y justa, somos muchos y muchas los que seguiremos reclamando Memoria, Verdad y Justicia como durante toda la dictadura y todos estos años de ardua democracia.

Era ésa también la consigna no escrita de los padres fundadores de la Patria, José de San Martín y Manuel Belgrano, símbolos de la Independencia.

Mempo Giardinelli es escritor y periodista.


Eduardo Anguita


“No hay que naturalizar las desigualdades”

 A dos siglos de aquella fundante declaración de la Independencia se requiere convicción y optimismo para afrontar un escenario donde se comprenda que somos una Nación periférica, pero que esa comprensión no signifique la sumisión ante los poderosos ni la naturalización de las desigualdades existentes.

Es preciso bregar por vínculos de igualdad entre las naciones, no cesar de luchar para desterrar los privilegios, tomar acabada conciencia de esta tercera ola de revolución industrial -esta vez sin chimeneas- y mejorar los lazos entre las naciones latinoamericanas para aprovechar las ventajas y desafíos de esta región del planeta.

Eduardo Anguita es periodista y docente universitario.


Producción colectiva de las secciones y corresponsalías.

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