30/05/2016 opinin

"It Tinelli"

Ana Wortman, Dra. en Ciencias Sociales de la UBA, opinó para Télam sobre la figura de Marcelo Tinelli, a menos de 24 horas de una nueva edición del programa televisivo ShowMatch.

Por Ana Wortman (*)

Las it girls son mujeres que marcan tendencia, en particular en el campo de la literatura, la moda, el diseño. Este modismo actual ideado por el escritor inglés Rudyard Kipling, que lo utilizó por primera vez en el cuento "Mr. Bathrust", y muy extendido en el ámbito cultural de Londres, podría asignarse a la figura de Marcelo Tinelli.

Su programa Showmatch, el cual se llama así desde que está en Canal 13, inicialmente se llamaba Videomatch en las pantallas de Telefe y luego en Canal 9, comenzó en 1990 y lleva ya entonces 26 años sin interrupción en la pantalla argentina, liderando prácticamente el rating de la televisión abierta.

Comenzó siendo un programa de entretenimientos y a partir de la creación de la productora Ideas del Sur en 1996, Tinelli fue ampliando y diversificando sus negocios.

Ya no fue sólo un conductor televisivo, sino que pasó a ser un empresario de la televisión, en la línea de lo que fue la familia Yankelevich, y luego un empresario del fútbol.

Este nuevo lugar social y económico lo fue llevando a vincularse con la política. Así, si en los primeros años del programa el entretenimiento se circunscribía a un tono casi barrial, luego fue adquiriendo matices más espectaculares, más producidos por un lado y también más políticos, por otro.

Hacia fines de los 90', los políticos comenzaron a circular por sus programas. Es famoso el ingreso al piso de Fernando de la Rúa en la inminencia de la crisis del 2001, con la marcha peronista de fondo, como si Marcelo Tinelli supiera cómo se iba a desencadenar la dimensión político institucional de dicha crisis.

Más recientemente, podemos recordar la presencia de los candidatos del reciente balotaje, muy al estilo argentino del político gobernando junto a su esposa, en el Bailando. La alusión a la política, en esta nueva edición 2016, vendrá de la mano de la reedición de Gran Cuñado y la imitación de figuras emblemáticas del poder político argentino actual.

En esta nueva puesta en escena que promete ser hollywoodense, participaran más de 1400 personas, lo cual pone a Ideas del Sur y a su programa casi como una fuente laboral y da cuenta del alcance del fenómeno. Esta reedición del programa, en un nuevo ciclo político de la Argentina -el programa ya atravesó varios desde 1990-, llama la atención por cuatro aspectos.

Después de tres años de estar asociado al Grupo Indalo y a Cristóbal López, este es el primer programa que si bien sigue siendo producido por Ideas del Sur, la empresa ya no le pertenece (Tinelli se desprendió en abril de las acciones que le quedaban en esa empresa). Existen posibilidades que Ideas del Sur sea comprada por canal 13 y el Grupo Clarín.

Este movimiento expresa, entre varias cuestiones, cómo la TV argentina, en términos empresariales, está afectada por el devenir de la política y cómo también, Marcelo Tinelli tiene la capacidad de acompañar los procesos políticos y quedar bien parado siempre.

En segundo lugar, llama la atención el lugar que va a asumir su hija Candelaria en la presentación. Ella cantará la cortina musical del programa.

Su presencia es muy simbólica, ya que tiene la edad del comienzo del programa en la pantalla argentina. Es decir Candelaria es hija de Tinelli y también de Showmatch, casi como una empresa familiar como también fueron los Yankelevich en otro momento de la TV Argentina.

Es notable el lugar que Marcelo Tinelli le ha dado al baile en sus programas. Empezó en los noventa con las Tinellys, luego vino el Bailando...uno de los espacios más esperados de su programa y ahora inaugura el ciclo 2016 con una performance de Mora Godoy, la bailarina de tango for export que bailó con Obama, bailando en una grúa en las alturas de la punta del Obelisco de Buenos Aires.

De esa manera no quiere ser menos que Obama, contrata una figura fetiche de la presencia del presidente de uno de los países más poderosos del planeta.

Por último cabe señalar cómo la marca Showmatch interviene en la producción de audiencia. Tanto a través de la activación del programa en Twitter como en Facebook, así como también en la creación de varios programas de la tarde que se dedican a hablar de lo que Tinelli genera. Es decir si la prensa gráfica marca la agenda de la radio y la televisión en materia informativa, Tinelli marca la agenda televisiva en materia de programas televisivos.

De esa manera genera nuevas programaciones y nuevos empleos. Lo más novedoso de esta nueva inauguración es la producción de un emoji (emoticón), como marca del programa, que junto con diversos hashtags (etiquetas utilizadas en Twitter), la producción se propone generar interacción entre la audiencia. 

Nos puede gustar o no Tinelli en cuanto producto cultural, lo que no podemos dejar de observar y reflexionar es acerca de su lugar de poder en el entramado político cultural de la Argentina.

(*) Dra. en Ciencias Sociales de la UBA.