26/05/2016 encubrimiento

Un investigador del atentado a la AMIA detalló cómo se descartó la “pista siria”

El policía Jorge González, un experto en terrorismo que participó en el tramo inicial de la investigación del atentado a la Amia de 1994 aseguró que “la vinculación siria con el atentado surgía de la simple lectura atenta de la causa”.

El policía Jorge González, un experto en terrorismo que participó en el tramo inicial de la investigación del atentado a la Amia de 1994 aseguró  que “la vinculación siria con el atentado surgía de la simple lectura atenta de la causa”.

“Faltaba que le pusieran flechas de colores indicando que Kanoore Edul estaba metido. En cambio, le hicieron un allanamiento sin rigor investigativo y quedó como una diligencia”, sostuvo al declarar hoy en la audiencia 36 del juicio por encubrimiento.

González integraba la división de Protección al Orden Constitucional de la Policía Federal y participó de la pesquisa hasta fines de 1995 cuando fue separado por oponerse a la detención de los policías bonaerenses que fueron inculpados falsamente de ser la "conexión local".

“Eran superdelincuentes disfrazados de policías pero fundamentalistas, no. Los usaron de chivos expiatorios porque los delitos de Ribelli les calzaban justo”, expresó.

El ex oficial bonaerense Ribelli, acusado entonces de haberse llevado del taller de Alberto Telleldín una camioneta Tráfic para usarla de coche-bomba, es en el ajuicio actual uno de los querellantes contra el ex juez Juan José Galeano.

El juez destituido está acusado de haber urdido la maniobra para desviar la investigación de empresario sirio-argentino Alberto Kanoore Edul, próximo a la familia del entonces presidente Carlos Menem, otro de los acusado en este juicio.

“El que descartó la pista siria fue el juzgado. El de mayor poder de ese momento. El que casi no nos dejaba leer la causa y tenía partes reservadas”, acusó González.

Además responsabilizó al también acusado ex jefe de la SIDE, Hugo Anzorreguy, de obstaculizar la investigación al sostener que esa agencia “tenía todo el equipamiento necesario y de hecho estorbaban la investigación policial”.

“La SIDE y Juzgado eran uno. A cada lugar que íbamos a investigar, ellos ya habían estado y dejaban todo roto. Eran elefantes en bazares. Pero, con el peso que tenía Galeano, no podíamos ir a quejarnos. Podías terminar en Ushuaia o Mar del Plata”, remató.