14/04/2016 transporte

Antecedentes en el mundo del incipiente conflicto con Uber en Argentina

El martes Uber comunicó de forma sorpresiva que iba a empezar a funcionar en Buenos Aires, ese mismo día los taxistas protestaron en la ciudad y el miércoles la Justicia prohibió el servicio, que igual sigue vigente.

Todo ocurrió en menos de 24 horas: antes del mediodía del martes Uber comunicó de forma sorpresiva que iba a empezar a funcionar en Buenos Aires, cuatro horas más tarde se estrenó, a las 18 del mismo día los taxistas protestaron en once puntos de la ciudad y para la tarde del miércoles la Justicia prohibió el servicio, que igual sigue vigente. El conflicto recién empieza en Argentina, pero hay antecedentes calcados en otras latitudes.

El nacimiento de la empresa fue en 2009 en San Francisco y la expansión comenzó primero en otras ciudades de Estados Unidos, como Nueva York y Washington, para luego traspasar las fronteras en París, Londres, Barcelona, Madrid, Sídney, Johannesburgo y Tijuana y con este crecimiento comenzó la resistencia legal, política y en la calle.

"Uber empezó a funcionar en Alemania en 2013 tratando de enmascarar su servicio de taxi en coches privados de alquiler en lo que es una violación abierta de la ley", indicó a Télam Richard Leipol, dirigente de la Asociación de Taxis de Berlín (Berliner Taxivereinigung).

"Tuvimos que ir a la Justicia y Uber perdió. El procedimiento todavía está en curso porque fue apelado y ahora está en el Tribunal Federal de Justicia (Bundesgerichtshof)", añadió Leipol sobre la batalla legal que obligó a la empresa tecnológica a ofrecer solamente su servicio con conductores que cuenten con una licencia profesional de transporte.


En España la llegada de la app se realizó en marzo de 2014, primero en Barcelona y después en Madrid. "Aparecieron con la aplicación y a contactar coches particulares sin ningún tipo de licencia ni autorización. Lo hicieron sin consentimiento de las autoridades y ni siquiera preavisaron de su desembarco. Lo hicieron a la brava", explicaron a esta agencia desde el Sindicat del Taxi de Catalunya.

Al igual que sus compañeros alemanes, los españoles llevaron su protesta por la vía legal y el Juzgado de lo Mercantil de Madrid suspendió con una cautelar la actividad de Uber el 9 de diciembre de 2014.

"Finalmente cerró su actividad el 31 de diciembre de 2014 a la espera del juicio definitivo que todavía no se ha realizado. El 29 de mayo de 2015 se realizó un juicio contra Uber en Barcelona sin que todavía haya habido sentencia, ya que el juez ha pedido más información a la Comunidad Europea", precisó la fuente del gremio catalán.

Pese a todo esto, hace dos semanas, el 30 de marzo pasado, la firma retomó su actividad en la capital española con uberX que ofrece a los usuarios la posibilidad de desplazarse pero con conductores que disponen de una licencia de actividad de arrendamiento de vehículos (VTC), algo así como la licencia profesional en Argentina.

En otras partes del mundo el debate sigue vigente, como el caso de Colombia, donde los taxistas de Bogotá se enfrentaron el mes pasado con la policía en una nueva protesta para exigir la prohibición de la plataforma tecnológica.

"El problema es que esta empresa llega apoyada por las autoridades gubernamentales, tienen el dinero para comprar el poder y ahí empieza todo el desastre, porque a pesar de que la ley los prohíbe, si los gobernantes se dejan permear, es una pelea desigual entre un tigre y burro amarrado", comentó a Télam Alonso Romero, taxista hace 10 años y líder de la Asociación de Propietarios y Conductores de Taxis de Bogotá.

"Es una larga y penosa lucha en donde los que sufren son los taxistas, los legales, pues vemos disminuidos los ingresos y las posibilidades; al caer los ingresos más tiempo se debe trabajar y menos tiempo queda para la pelea", graficó.

Las protestas masivas de taxistas se repitieron en los últimos años en Brasil, Canadá, España, China, Japón, Corea y la India, entre otros, siempre bajo los argumentos de la "competencia desleal", ya que la empresa no paga seguros, licencias ni impuestos.

En Francia incluso las autoridades llegaron a detener a directivos de Uber luego que el servicio fuera considerado "ilegal" por la Justicia de ese país.

Mientras tanto, la disputa en Argentina tuvo recién su primer round con la decisión del juez en lo Contencioso Administrativo y Tributario de la Ciudad, Víctor Trionfetti, de ordenar al gobierno porteño a "suspender cualquier actividad que desarrolle la empresa Uber".

Sin embargo, el debate de fondo no está saldado y tiene que ver con la regulación de la "uberification" del mercado, un anglicismo que implica una nueva economía "bajo demanda", en la que las nuevas tecnologías ponen en contacto a aquel que busca un servicio con miles que lo proveen.

Mientras tanto, el claro ganador es Uber, que opera en más de 400 ciudades del mundo y está valuado en más de 60 mil millones de dólares.