17/03/2016 periodismo

"La crnica debera explorar esos mbitos donde se decide la suerte de todos"

El colombiano Alberto Salcedo Ramos, uno de los mejores periodistas narrativos de Latinoamérica, repasó algunos conceptos vitales de la crónica periodística, antes de su llegada a Buenos Aires para dar clases en un máster del diario La Nación y previo al taller narrativo que dictará en mayo en Nicaragua.

Por Mercedes Ezquiaga

El mundo entero parece ser la vivienda de este hombre nacido en Barranquilla, acostumbrado a los viajes para presentar sus libros, dictar talleres y conferencias sobre un oficio que lo hizo conocer los más diversos escenarios y personajes -mineros, boxeadores, compositores de vallenato colombiano-; un orfebre de las palabras convencido de que no hay periodismo sin embarrase los zapatos.

Salcedo Ramos aprendió a escuchar con atención y distinguir los pequeños detalles ya desde niño, impresionado con las historias de los campesinos de Arenal -donde fue criado por sus abuelos- un pueblo del caribe colombiano, sin conexión por tierra ni aire con Cartagena, sitio que la imaginación rápidamente asocia con los escenarios fantásticos de las novelas de García Márquez.

Ganador de los premios Rey de España y Ortega y Gasset, integrante del grupo Nuevos Cronistas de Indias, con libros traducidos al inglés, francés, italiano, griego y alemán, Salcedo Ramos es autor de una historia magistral -elogiada por todo el arco periodístico de la región- dedicada a la leyenda del boxeo y campeón del mundo Kid Pambelé, el mismo que un día -cuentan-, cuando alguien dijo a Gabo "aquí llega el hombre más importante de Colombia", el Nobel se dio vuelta y preguntó ¿'dónde está Pambelé?'".

Salcedo Ramos hace una radiografía del escenario actual en el periodismo y asegura que ya se agotaron las crónicas periodísticas sobre las villas miserias y los "desarrapados" y que es hora de mover el péndulo hacia el otro extremo: "La crónica debería explorar el poder para ayudar a entender lo que sucede en esos ámbitos donde se decide la suerte de todos", asegura en una entrevista con Télam.

"Muchos empiezan preocupándose por cómo diablos van a narrar, cuando ni siquiera se han ensuciado los zapatos de polvo haciendo un trabajo de campo acucioso. Yo les aconsejo que procuren estar ahí, frente a la realidad de la cual se ocupan, tanto tiempo como sea posible. Que vuelvan una y otra vez hasta que adquieran un dominio confiable sobre el tema".

- Télam: Vas a dictar en Nicaragua un taller de crónicas titulado "Hacer visible lo invisible". ¿Cuáles son los elementos principales que hacen a una buena historia periodística?
- Salcedo Ramos: Las escenas, la historia, la trama y también la pertinencia de la historia, su relevancia periodística. Si nos imagináramos el periodismo como una gran casa, la crónica no vendría a ser el jarrón que adorna la sala, como creen muchos, sino un elemento importante de la estructura. La crónica no es un ornamento estilístico sino un género fundamental que añade información e interpretación de calidad.

- T: ¿Existe una metodología para encontrar una buena historia?
- SR: En realidad, el periodismo tiene metodología para todo. Pero me temo que cada quien va labrando su propio método durante el ejercicio profesional. Aunque suene a perogrullada, es bueno saber que lo que para unos funciona, para otros resulta inapropiado. Creo que hay que confiar en el instinto. Si algo nos asombra o conmueve, es muy posible que luego vaya a producir el mismo efecto en los demás. Cuando una historia nos genera una pulsión, unas ganas poderosas de dejar un testimonio, hay que dejar que fluya.

- T: ¿Cuáles son los principales consejos que das a tus alumnos?
- SR: Que en vez de andar pensando en identificarse con el adjetivo 'cronistas', procuren ser reporteros diligentes, de esos que llenan las libretas de apuntes, de los que acumulan muchísima información. Hablaremos de la escritura sólo cuando tengan los datos indispensables. Antes, no. Muchos empiezan preocupándose por cómo diablos van a narrar, cuando ni siquiera se han ensuciado los zapatos de polvo haciendo un trabajo de campo acucioso. Yo les aconsejo que procuren estar ahí, frente a la realidad de la cual se ocupan, tanto tiempo como sea posible. Que vuelvan una y otra vez hasta que adquieran un dominio confiable sobre el tema.

- T: ¿Qué es lo más notorio, desde tu punto de vista, en las nuevas generaciones de periodistas?
- SR: Son más tecnocráticos, por un lado, y también más globalizados. Ahora pueden viajar más fácilmente hacia cualquier parte.

- T: El peruano Toño Angulo Danieri definió a la crónica como "la hija incestuosa de la historia y la literatura'. ¿Sentís afinidad con esa definición?
- SR: La comparto, y también me gusta esta definición de García Márquez: "la crónica es un cuento con datos reales".

- T: ¿Con qué crees que tiene que ver el auge de la crónica periodística?
- SR: Julio Villanueva Chang dice que un cronista es un traductor de significados profundos. Cuando yo leo a un buen cronista no sólo lo hago para conocer una historia, sino también para hacer un viaje trascendental hacia un lugar donde nunca antes he ido.

- T: ¿Cómo, un pueblo pequeño como Arenal, definió tu vocación por el periodismo?
- SR: Esta es la pregunta más fácil de todas las que me has hecho. En Arenal uno no conseguía periódicos, entonces tocaba salir a la calle para saber qué estaba pasando. Uno hablaba con la gente y ya quedaba enterado de ciertos asuntos importantes para todos en la comunidad. Yo siempre amé oír un cuento en un lado para después salir a contarlo más allá. Todo lo que quiero es que me permitan ser testigo, para luego ver cómo diablos cuento lo que vi.
El taller de crónicas "Hacer visible lo invisible" será dictado por Salcedo Ramos en Managua, Nicaragua, del 23 al 28 de mayo, en el marco del encuentro "Centroamérica cuenta", un espacio de reflexión y diálogo sobre la realidad y cultura de la región, con invitados de todo el mundo.
etiquetas