10/03/2016 muestra

Roxana Borzi expone "Micromundos" en el Recoleta

Es una muestra que reúne un treintena de pinturas; obras sobre papel, algunas pocas en tela, que recurren al enfoque mínimo de la naturaleza -hojas, ramas, raíces- en una búsqueda por reflejar lo esencial.


"Micromundos", da título a una muestra que reúne un treintena de pinturas de Roxana Borzi en el porteño Centro Cultural Recoleta; obras sobre papel, algunas pocas en tela, que recurren al enfoque mínimo de la naturaleza -hojas, ramas, raíces- en una búsqueda por reflejar lo esencial.

Realizadas enteramente en técnica mixta, las 28 piezas sobre papel artesanal, ilustración o acuarela -que pueden visitarse hasta el 3 de abril en las salas 1 y 2 de Juní­n 1930- son el correlato de las muestras "Ramificaciones", y "De-cortezas y otras ramas" de Borzi, artista platense nacida en 1967.

"Me gustan los enfoques mínimos, la esencia, las texturas y nervaduras", dice a Télam la artista, sobre la muestra puede visitarse de marte a viernes 13.30 a 20.30 y los sábados, domingos y feriados 11.30. a 20.30.

"Hago como un zoom de lo que capto de la naturaleza -explica-, lo que pinto tiene que ver con mi historia personal, en este caso desde mi infancia, en la cual estuve ligada al campo y los bosques, y la vida ya adulta, rodeada de morros, verde y vegetación en San Pablo".

De niña "vivía frente a un bosque de eucaliptus en City Bell que era mi patio de juegos, además de la bicicleta vivía colgada de los árboles, mis juegos eran con las ramas, los palitos, los bichos, las hojitas", repasa quien de adolescente estudió dibujo, escultura pintura y grabado en el Bachillerato de Bellas Artes de la Universidad de la Plata (UNLP).

La autora del texto de presentación, Marí­a Paula Zacharias, sintetiza así su obra: "Va apurada, con paso eléctrico, alegre pero atenta, impulsada hacia adelante. Camina, camina, hasta que algo la detiene. No es la pasmosa postal de un paisaje: es un misterio atrapado en la piel de una hoja, un tallo o una nervadura".

Borzi "se deslumbra con la alquimia de la biologí­a expresada en unidades mí­nimas. Minúsculas. Visibles al ojo humano, pero que caben en su palma. Ahí­, en pequeñas partí­culas de vida, encuentra todo lo que necesita. El universo está comprendido en la corteza un árbol", resume.

"Es respetuosa de los milagros que encuentra. Acaricia con placer los papeles: industriales, entelados y los artesanales que prepara para ella un maestro papelero. Busca nuevos desafí­os en la tela (lo fácil la aburre). Experimenta. La fase final siempre es la lí­nea, donde otra vez vuelve a su vegetación interna, los poros, la circulación vital, un fruto diminuto y algo desfigurado o la transpiración de una hoja", asevera.

Borzi se formó con artistas como Eduardo Stupí­a, Juan Doffo, Alejandra Roux y Ernesto Pesce; además estudió fotografía y vitrofusión.
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