02/02/2016 Antrtida Argentina

Con las ganas de llegar a las Orcadas a flor de piel

Luego de cuatro jornadas de navegación por el Atlántico Sur, los tripulantes argentinos del buque Golovnin se muestran ansiosos por llegar al primer destino en la base Orcadas, puerta de entrada al continente antártico.

Por Lucas Gonzlez Monte

 Si bien los oficiales y suboficiales de la Armada desarrollan distintas tareas dentro de la nave, el pico de actividad no se dará en el trayecto sino cuando se llegue a cada base: Una vez en la zona de desembarco se trasladarán en helicóptero, o barcaza, toneladas de implementos y al personal civil y militar que invernará en cada lugar.

Por ello, y más allá del buen clima que se vive en las cubiertas del Golovnin, no son pocos los que comentan sus ganas de estar ya en tierra firme.

Por otra parte, la convivencia con la tripulación rusa comenzó su etapa de deshielo: quedó atrás el distanciamiento inicial y ya se puede ver a muchos intentando hacerse entender en inglés o usando la ayuda de la traductora que viaja a bordo.

A pesar de encontrarse ya en mares australes, el clima durante la jornada fue benévolo y agradable, con un promedio de 15 grados, cielo parcialmente nublado y un mar que por momentos pareció “planchado”.

Sin embargo, cuando mañana el buque alcance la latitud sur de Malvinas se prevé que comience a desmejorar y puedan producirse fuertes tormentas.

Al promediar la tarde, el Golvnin se encontraba a 1250 kilómetros de la costa continental argentina a la altura de Puerto San Julián, Santa Cruz.