08/01/2016 Corrientes

Miles de devotos se reunieron en Mercedes para venerar al Gauchito Gil

Una multitud de devotos del Gauchito Gil llegó a la ciudad correntina de Mercedes, provenientes de distintas provincias y de países limítrofes, para venerar al Santo popular al cumplirse hoy el 137 aniversario de su muerte.

Por Corresponsal

Las autoridades municipales estiman que son unas 200.000 las personas que arribaron a la ciudad ubicada a 245 Kilómetros de la capital provincial para visitar el santuario con la imagen del “gaucho milagroso”, hacer promesas, pedidos y agradecerle.


Miles de fieles, muchos de ellos vestidos de rojo -el color característico del Gauchito Gil- o con banderas y velas rojas, hicieron fila por varias horas para tocar su imagen o la cruz, dejarle una ofrenda y rezarle en el pequeño santuario ubicado a la vera de la ruta nacional 123.

El intendente de Mercedes, Víctor Cemborain, dijo hoy en declaraciones a Télam que la festividad se está desarrollando “muy bien y con normalidad”, y destacó que todo transcurre en un “muy lindo día”.

El jefe comunal cifró en más de 200.000 las visitas, y mencionó que muchos de los fieles empezaron a llegar unos días antes, en tanto que estimó que otros tantos “aprovechen y se queden el fin de semana”.

La festividad popular se inició anoche con el traslado de la Cruz de Espinillo al Centro de Interpretación, donde se realizó la vigilia y un responso cargo de un diácono, para luego ser llevada a la iglesia Nuestra Señora de la Merced.

“Ingresé a la iglesia con la cruz, junto a dos personas muy mayores que iniciaron esta tradición y costumbre”, relató Cemborain, y agregó que a la medianoche “hubo un gran despliegue de fuegos artificiales” para anunciar la llegada del 8 de enero, día en que se recuerda al Santo popular.

Hoy a las 5 de la mañana “un grupo de cooperativistas recibieron la cruz y junto a más de 500 jinetes, iniciaron la procesión a caballo, hasta el santuario”, detalló a Télam.

“Los gauchos iban muy adornados, al igual que sus caballos y todos portando banderas rojas”, contó sobre los peregrinos que año a año repiten el rito de la cabalgata, actividad que genera momentos “muy lindos y emotivos”.

Por otra parte, destacó que la Comuna a su cargo se prepara "cada vez mejor, año a año para recibir tanta cantidad de gente y que el turista se sienta cómodo”.

“Cada vez tenemos mayor cantidad de oferta de hoteles, campings y este año más de 1.500 casas de familia ofrecieron alojamiento al turista, con un precio razonable y muchas de ellas incluyeron ofertas gastronómicas”, mencionó.

En esta línea, señaló que el Municipio intervino en el control de los precios del transporte de todo tipo “para que no haya ningún tipo de abuso” y agregó que la misma modalidad se implementó en los precios de las comidas y bebidas.

“Hay mucho control municipal para que todo sea transparente y sin precios abusivos y para que prestar un mejor servicio al turista”, aseguró el intendente.

Por su parte, el jefe del Operativo de Seguridad, comisario Félix Barboza, ratificó a Télam que la celebración del Gauchito Gil se desarrolla “con normalidad” y que “todo está muy tranquilo”.

El funcionario policial cifró en 150.000 los fieles que llegaron a Mercedes para venerar al Gauchito Gil y sostuvo que por momentos la zona “colapsó” ante tanta afluencia de gente y vehículos.

"Pero no tuvimos, hasta ahora, que lamentar algún lesionado o inconveniente”, continuó Barboza, y detalló que “las filas de gente para llegar al Santuario superan los 500 metros”.

La festividad que se inició anoche continuará hoy durante toda la jornada: “Hay un escenario detrás del Santuario, donde suben y bajan los artistas a toda hora. Interpretan especialmente chamamé y la gente baila, donde sea y ni siquiera importa si hay barro”, relató Cemborain.

El Gauchito Gil es el nombre con el que se conoce a Antonio Mamerto Gil Núñez, figura religiosa objeto de devoción popular que nació en Mercedes en 1840 y fue asesinado en 1878, a pocos kilómetros de esa ciudad, donde hoy se encuentra su santuario.

Varias versiones circulan respecto de la vida de quién hoy es adorado a lo largo y ancho del país y en países vecinos: que era un trabajador rural que veneraba a San la Muerte; que robaba a los ricos para dar a los pobres, y que fue desertor del Partido Autonomista en su lucha contra el Partido Liberal, un delito que le valió la vida, entre otras historias.

Sin embargo, todos coinciden en el relato respecto del primer milagro de Gil. Se afirma que benefició a su propio verdugo, a quién antes de morir le dijo que debería rezar en su nombre por la vida de su hijo que estaba muy enfermo; el verdugo así lo hizo y su hijo sanó milagrosamente.