25/11/2015 nuevo gabinete

Aguad, un controvertido radical en el gabinete de Macri

Hombre fuerte del radicalismo cordobés, Oscar Aguad, elegido por el presidente electo, Mauricio Macri, para encabezar el ministerio de Comunicaciones, tiene una trayectoria política signada por un notable desempeño en el Congreso Nacional, pero también marcada por su controvertido paso por la intendencia de la ciudad de Corrientes y acusaciones que lo vinculan con el dictador Luciano Benjamín Menéndez.

Abogado de 65 años, Aguad integra el sector más conservador de la Unión Cívica Radical (UCR) y fue uno de los principales impulsores del acuerdo de su partido con el PRO y la Coalición Cívica, que llevó al alcalde porteño a la Casa Rosada.

El dirigente cordobés -que tendrá a su cargo áreas como la Aftic, el control de la telefonía y de ARSAT, la empresa del Estado nacional dedicada a brindar servicios de telecomunicaciones- es una de las figuras más destacadas del radicalismo en la Cámara de Diputados, desde donde desplegó un antikirchnerismo a ultranza y una activa militancia contra la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.

"El milico" -apodado así por sus detractores, por su vínculo con el dictador Luciano Benjamín Menéndez- es diputado nacional desde 2005 y logró presidir la bancada de su partido desde 2007 a 2010, además de desempeñarse como vicepresidente de la cámara baja por dos años.

Como vicepresidente primero de Diputados presentó un proyecto de Ley Antiterrorista junto a los máximos dirigentes de la oposición a Cristina Fernández de Kirchner, que, entre otras cosas, contemplaba que los cortes de ruta fueran calificados como “actos terroristas”.

El dirigente cordobés intentó en tres oportunidades ser gobernador de su provincia: en las elecciones de 2003 y 2011, cunado perdió con el justicialista José Manuel De la Sota, y en los comicios de julio pasado volvió a ver frustrada su intención, al ser vencido por Juan Schiaretti.
Más allá de su fuerte presencia en la cámara baja, Aguad es quizás uno de los dirigentes radicales más controvertidos.

Sobre el traumático final del gobierno de Fernando de la Rúa, el cordobés se desempeño nueve meses como interventor federal de Corrientes (entre marzo y diciembre de 2001) y debió enfrentar causas judiciales por presuntas irregularidades en su administración, de las que fue sobreseído por prescripción.