13/08/2015 Literatura

Cuatro autoras argentinas le ponen rostro femenino al fantasy y la distopa local

Victoria Bayona, Romina Russell, Tyffany Callligaris y Anna Franco son cuatro jóvenes escritoras argentinas que le ponen rostro femenino a algunos de los tí­tulos más convocantes del fantasy y la distopía local -"Witches, lazos de magia", "Los viajes de Marion", "Zodí­aco" y "Rebelión" respectivamente-, los cuales son una interesante opción literaria para el próximo Día el niño.

Aliada con la capitana Marion, Bayona encontró en sus aventuras "la excusa ideal para hablar de amistad, amor, desilusión, tristeza" y lo que a ella misma "le costó crecer e intentar entender el mundo", dice en entrevista con Télam la autora nacida en La Plata en 1978, creadora de "Los viajes de Marion".

Fanática del cine de aventuras "desde siempre" -entre sus pelí­culas favoritas de infancia están "StarWars" e "Indiana Jones"-, Bayona cuenta que de chica "querí­a ser Marion Ravenwood, la novia del arqueólogo interpretado por Harrison Ford", un personaje que fue mutando en en su cabeza hasta tomar la forma de su heroí­na ideal, "valiente, con temperamento, decidida y sensible".

Así­, cuando se propuso escribir la novela que editó Del nuevo extremo, "sólo necesitaba una trama misteriosa y atrapante" para que su heroí­na se luciera, inspirada en pelí­culas como "Piratas del Caribe" -"el capitán Jack Sparrow es sublime", comenta-; y clásicos como "La isla del tesoro", de Stevenson; "El corsario negro", de Salgari; o "Moby Dick", de Melville.

"Algo que se repite en mis historias es el protagonismo del agua -reflexiona-, porque en 'Los viajes de Marion' el mar juega un rol fundamental, como en "Dalila y los tritauros, donde la protagonista comprende las voces del agua y tiene una extraña conexión con ella".

Por otra parte Russell, fascinada con el espacio exterior, cuenta que como las estrellas no la dotaron con talento de cientí­­fica ni matemática -"y eso que mi padre es cardiólogo y mamá licenciada en estadí­­stica", acota- entendió que "la única nave" que la llevarí­­a al espacio era su imaginación.

Un poco incómoda con la CiFi pura, fue una compañera de facultad quien le propuso cruzar "algo más fantasioso" y así surgió "Zodíaco", también publicado por Del Nuevo Extremo, libro en el cual tuvo que decidir "cómo son los planetas, su gente, sus gobiernos y sistemas de transporte, cada religión y cultura".

"Me gusta empezar con el desarrollo del mundo porque, como dijo el filósofo Alan Watts, no nacemos 'a' la Tierra, sino 'de' la Tierra. El mundo existe antes que nosotros, por eso el personaje principal viene después", detalla Russell.

Su heroí­na pertenece a la Casa Cáncer, la cual resalta los lazos de sangre y amistad, "algo que asocio mucho con la cultura argentina -dice-. Pensé que el lí­der que necesitarí­­a el Zodí­aco para unirse y sobrevivir no debí­a ser poderoso fí­sica ni intelectualmente, sino alguien que inspirara esperanza en el mañana".

"Rho no sabe usar la espada ni hacer magia, su único poder es la voz, y las 13 Casas de Zodí­­aco tienen muchos paralelos con el mundo actual: son una exploración sociológica sobre una grupo de culturas que comparten el mismo universo divididas por sus diferencias. Si suena familiar es por lo que es", dispara.

Franco, en tanto, apostó a la distopía, "un género importado del norte", el mismo del fantasy sajón, que encuentra su primera expresión local en "Rebelión", la trilogía de Ediciones B que completan "Alienación" y "Abdicación", está última "en proceso de corrección", anticipó la autora, para ser publicada en diciembre.

Esta reconocida escritora de novelas románticas, se volcó al género de la distopía -centrado en sociedades ficticias indeseables en sí mismas-, interesada en temas propios de la ciencia ficción como la sociología, psicologí­­a y filosofí­­a y formada en lecturas de Huxley, H. G. Wells, Orwell, Bradbury y Asimov, entre tantos otros.

La saga publicada surgió en 2006 cuando, caminando por la calle, le dieron un diario de distribución gratuita en el leyó una nota sobre criopreservación, "de ahí es la precuela que describe el mundo de Lenah", la joven de 16 años que despierta en un universo que desconoce después de la Tercera Guerra Mundial.

"El cierre está en proceso de corrección. La terminé hace un tiempo, pero la dejo reposar antes de revisarla -asegura la escritora de 31 años-, pero puedo decir que habrá acción constante, que encontrarán algunos personajes conocidos y otros nuevos, y que asistirán al desenlace de una historia que no podrán dejar de leer".

"Al paí­s llegan muchas distopí­­as extranjeras, por lo cual salir con una distopí­a argentina que no tiene pelí­cula de respaldo es un gran desafí­o, además de que a veces cuesta que el público confí­e en la producción nacional", remarca Franco.

Sin embargo, dentro del fenómeno de crítica lectora virtual de bloggers y booktubers "esa tendencia se está revirtiendo poco a poco y cada vez más personas empiezan a atender lo que la obra les hace sentir, más allá de la nacionalidad del autor".

En otro registro se incribe Calligaris, quien construyó a la heroína de "Witches, lazos de sangre" recurriendo a un hecho real, los juicios realizados en 1692 contra supuestas brujas en la ciudad de Salem.

"Querí­a entrelazar la trama a la historia de este pueblo en Massachusetts y que fuera contemporáneo", dice la autora de la exitosa saga de Lesath, también protagonizada por una heroína valerosa y capaz de dudar cada vez que fuera necesario.

"Los temas centrales siguen siendo los mismos -repasa la autora de 28 años-. Tiene mucho de romance, acción y misterio, la diferencia es que en vez de en un mundo ficticio, ésta vez la trama transcurre en una ciudad real, Boston, Estados Unidos".

Para la escritora y estudiante de Derecho, el nuevo libro publicado por Planeta "también es un poco más adulto que los anteriores, los personajes están en segundo año de la universidad y se conocen más a sí­­ mismos", pero, como en la saga anterior, "son el corazón de la historia y los que mueven todas las tramas".
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