29/07/2015 fondos buitre

Perceval: "Se reconoci la honestidad, la dignidad y el coraje de la Argentina"

La embajadora argentina ante la Organización de Naciones Unidas, habló sobre la decisión del organismo deimpulsar en ese ámbito global medidas para regular la reestructuración de deudas soberanas, aprobadas ayer por el Comité de Expertos.


La embajadora argentina ante la Organización de Naciones Unidas (ONU), Marita Perceval, destacó hoy que “se reconoció la honestidad, la dignidad y el coraje de la Argentina", al impulsar en ese ámbito global medidas para regular la reestructuración de deudas soberanas, aprobadas ayer por el Comité de Expertos.

Perceval, en declaraciones formuladas a radio Télam desde Nueva York, cuestionó a los fondos buitre y a los “grupos minoritarios opulentos que avasallan a los Estados, doblegan gobiernos y hambrean pueblos”.


 
Escuch a Perceval en dilogo con Tlam Radio


“Cristina no se dejó extorsionar ni avasallar y estuvo a la altura de esta disputa de poder, en una batalla jurídica, legal y política a nivel mundial”, resaltó la diplomática.

Dijo luego que “fueron cinco meses de mucho trabajo (desde la presentación del proyecto), pero también de extorsiones y presiones que hemos podido superar, dada la importancia de contar con un marco legal multilateral para orientar la transparencia y equidad de los procesos de reestructuración de deuda soberana y frenar el accionar especulativo y predador de los buitres”.

Perceval agregó que “una vez más la Argentina, por su experiencia, plantea en la comunidad internacional algo que no es sólo para el país, sino para el mundo en su conjunto, como lo hizo con la propuesta de Convención de Desapariciones Forzadas o como trabajamos ahora en el tema de los derechos de los adultos mayores”.

“Quienes estuvieron muy activos en el proceso de negociación de las medidas regulatorias -acotó- fueron el Grupo de los 77 más China, que son 134 de los 193 miembros de la ONU”, aunque también adhirieron otros como Rusia, Turquía y Nueva Zelanda.

La diplomática recordó que sólo se abstuvieron o se opusieron a la iniciativa argentina menos del 7% de los países, mientras el Fondo Monetario Internacional (FMI) había pedido que el tema no se debatiera en la ONU sino en el propio organismo crediticio, donde algunos de los once países que inicialmente rechazaron la propuesta argentina concentran el 40% del poder de voto.

“Es la lógica del poder que impone, no dialoga. La lógica del poder del privilegio y no de los derechos iguales. Un ámbito donde ellos son los dueños de la pelota y no son las voces plurales de la democracia de la comunidad internacional los que van tomando las decisiones”, explicó la funcionaria.

“También acá -añadió- cundió la epidemia de que la economía y los asuntos financieros no son políticos y que había que desideologizar esto y dárselo todo a foros específicos, creados vaya a saber por quiénes y dónde, o a estos organismos que supuestamente no son políticos, que son neutrales y no tienen ideología”.

La embajadora recordó la posición sentada por Cristina Fernández de Kirchner, al señalar que “no se trata de un problema económico, financiero o jurídico, sino la convalidación de un modelo de negocios a escala global y una forma de dominación mundial en base a la especulación, para poner de rodillas a los países y a los pueblos”.

Tras la votación de ayer en Nueva York, dijo Perceval, “recibimos la felicitación del secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, mientras el premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, quien habló antes del tratamiento del proyecto en el comité ad hoc, consideró que era un día histórico que permite dejar atrás 20 años de fracasos” en los intentos regulatorios.

Ahora -advirtió- “nos queda un hueso duro de roer en septiembre”, cuando sesione la asamblea general de la ONU; los que se oponen al proyecto argentino “están muy enojados porque la mayoría de los países les dice que el tema de la reestructuración de deudas soberanas es político y puede quedar sujeto a principios”.

“No podemos perder el ritmo, ya que las acciones de presión que ejercen estos grupos minoritarios económicos es grande sobre países pequeños”, concluyó Perceval.