20/06/2015 persecucin y guerras

El mundo conmemora el Da Internacional del Refugiado

Se conmemora con la mira puesta en la cifra sin precedentes arrojada esta semana por el organismo de la ONU para los refugiados, ACNUR, que expuso la vulnerabilidad en la que viven casi 60 millones de personas que en 2014 tuvieron que abandonar sus hogares por la persecución y las guerras.


La escalada comenzó en 2011 con el inicio de la guerra en Siria, el país que más desplazados forzados generó: 3,8 millones de refugiados y 7,6 millones de desplazados internos.

Pero también el gran aumento de personas desplazadas o refugiadas está claramente relacionado con el hecho de que en los últimos cinco años, al menos 15 conflictos surgieron o se reanudaron.

De ellos, ocho se desarrollan en África: Costa de Marfil, República Centroafricana, Libia, Mali, Nigeria, República Democrática del Congo, Sudán del Sur y Burundi.

Tres en Medio Oriente (Siria, Irak y Yemen), otros tres en Asia (Kirguizistán, Myanmar y Pakistán) y uno en Europa (Ucrania).

Los países que más refugiados reciben son Turquía, Pakistán, Lí­bano, Irán, Etiopí­a, Jordania, Kenia, Chad, Uganda y China mientras que en América Latina, el informe de ACNUR puso de relieve la aparición de un nuevo tipo de refugiados, "las víctimas de organizaciones de gánsteres", un fenómeno que afecta a América Central y a México.

El paradigma del problema lo representa Palestina, según el portavoz de UNRWA (la agencia de la ONU para los refugiados de ese país), Chris Gunnes, quien subrayó que la mitad del pueblo palestino sigue desplazado y sin acceso a un lugar al que pueda llamar casa.

"Los refugiados palestinos han estado en un estado de desposesión y exilio durante 67 años pendientes de una solución política", denunció Gunnes, en declaraciones a la agencia de noticias EFE.

Hoy más de cinco millones de refugiados son palestinos y miles de ellos están siendo obligados a emprender un segundo exilio por el aumento de la violencia en la región.

La situación en la región ha dado lugar a un nuevo fenómeno entre los refugiados palestinos en Siria, que escapando de la violencia en dicho país han vuelto a la Franja de Gaza o se han lanzado al mar en precarias barcazas para tratar de llegar a costas europeas.

Mientras tanto, Europa se debate sobre el reparto de los cientos de miles de solicitantes de asilo que a diario llegan a las costas del Mediterráneo provenientes de Medio Oriente y África.

El presidente de Italia, Sergio Mattarella, defendió hoy que su país "continuará haciendo lo que sea necesario" para respetar los derechos de los demandantes de asilo pero, para ello, dijo esperar "la creciente contribución" de la Unión Europea (UE) y de la comunidad internacional.

"Nuestro país continuará haciendo lo que sea necesario para asegurar a los refugiados y a aquellos que piden asilo un trato respetuoso de los derechos fundamentales y de la dignidad humana", aseguró Mattarella.

Sin embargo, aclaró que para ello espera "la creciente contribución de la UE y de la comunidad internacional" que por el momento ha limitado su intervención a meras declaraciones y a un plan militar para destruir las barcazas antes de que zarpen.

El Consejo Europeo, que el 25 y 26 de junio celebra su cumbre anual, planea presentar una medida para que los países miembros se distribuyan 24.000 refugiados, principalmente sirios y eritreos, que desembarcaron este año en Italia y otros 16.000, que esperan en Grecia, otro de los puertos de entrada a la UE.

Esta propuesta apenas incluye a 40.000 demandantes de asilo, cuando sólo Italia espera recibir este año a más de 150.000; pero deja a fuera a decenas de miles de inmigrantes económicos que llegan en las mismas embarcaciones precarias escapando de la pobreza extrema.

Por su parte, el presidente alemán, Joachim Gauck, apremió hoy a su país a practicar una política "más generosa" para los refugiados, acorde con sus capacidades económicas y la experiencia vivida tras la Segunda Guerra Mundial, con millones de desplazados en medio de una Alemania en ruinas.

"Hace 70 años, Alemania era un país destruido que debía integrar a millones de desplazados (...) Por qué no va a poder la Alemania económica y políticamente estable ver en los desafíos presentes una oportunidad para el futuro", dijo Gauck en un discurso brindado en el Museo de Historia de Alemania.

Gauck pronunció estas palabras en el Día Nacional de las Víctimas de Deportaciones, que se conmemora este año por primera vez en memoria de los 14 millones de desplazados de origen alemán de la Segunda Guerra y que coincide con el Día Internacional del Refugiado.

"Desearía que el recuerdo de esas personas, huidas y deportadas, nos ayudara a entender mejor a los refugiados de hoy", añadió Gauck, quien aludió a la "responsabilidad moral" de Europa hacia los inmigrantes que arriesgan su vida en aguas del Mediterráneo.