10/03/2015 Ciudad de Buenos Aires

Vecinos del Parque Lezama presentaron un plan para prohibir el enrejado del espacio verde

La Comisión Vecinal presentó, con una jornada de debate en la Legislatura porteña, un proyecto de un plan de manejo participativo del predio que sea compartido entre el Estado y los usuarios y que garantice la no instalación de rejas perimetrales, como las que intenta colocar el gobierno de la Ciudad.


Los vecinos, organizaciones barriales y diputados se reunieron en la Legislatura para analizar el texto que reflota uno similar presentado en el 2013, pero que nunca prosperó dentro de las comisiones parlamentarias.

Mauricio García, integrante de la Comisión, explicó que la propuesta implica “una participación activa de los vecinos a través de una Mesa de Trabajo que defina tanto las obras a realizar dentro del Parque, como su mantenimiento”.

“Hoy venimos a sumar el compromiso de los legisladores porque creemos en esta forma de participación y porque planteamos opciones al enrejado dentro de este plan a diferencia del artilugio que usaron desde el gobierno de decir que la cerca era para evitar actos de vandalismo”, agregó.

Puntualmente, el plan de manejo crea una Mesa de Trabajo conformada por representantes del Ministerio de Ambiente, del Consejo Consultivo de las Comunas 1 y 4, de organizaciones barriales y de los usuarios del Parque.

Entre sus funciones figura “la realización de obras y mantenimiento del espacio verde” y “garantizar la no instalación de cercas perimetrales o rejas parciales que restrinjan el acceso al Parque”.

La titular del Observatorio de Patrimonio y Políticas Urbanas de la Ciudad, Mónica Capano, aseguró, por su parte, que “el concepto de Parque no es compatible con el concepto de reja”.

“La colocación de la reja es una barbaridad porque no estuvo consensuado”, dijo y advirtió que las obras que lleva adelante el Gobierno en el espacio verde representaron “una intervención brutal porque se hicieron sin tener en cuenta la potencialidad arqueológica del lugar”.

A su turno, el legislador Alejandro Bodart se mostró a favor de insistir con el proyecto dentro del Parlamento y señaló que la demora en darle tratamiento al elevado hace dos años responde a que “para el PRO todo lo que es participación es peligroso porque si hay participación no hay negocio”.