18/02/2015 energa nuclear

De Vido: "Atucha II profundiza una matriz energtica al servicio de la industria y de la gente"

El ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, afirmó que la puesta en funcionamiento al 100% de la Central Nuclear Néstor Kirchner “significa un antes y un después en términos de tecnología y soberanía nacional”.

"Atucha II, significa un antes y un después en términos de tecnología y soberanía nacional", remarcó De Vido a Télam, tras el acto encabezado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, en la localidad bonaerense de Lima.

El ministro indicó que "Argentina está presente en el mundo, con el manejo del uranio enriquecido, del agua pesada, y ahora del agua liviana", y subrayó que "el desafío ahora son dos centrales nucleares más".

"Atucha II, Néstor Kirchner, pasó a la historia, ahora hay que pensar en la (central nuclear) III y en la IV. Esto lo haremos nosotros o quienes, en la continuidad histórica, piensen y sientan dotar al país de un sistema energético autónomo, propio", afirmó el titular del área de Planificación Federal.

Aseguró que la Argentina seguirá transitando el camino del "enriquecimiento y el crecimiento de la matriz energética, incluidos al 100% con el desarrollo de la industria nacional y la calidad de vida de la gente".

Por su parte, el ministro de Economía, Axel Kicillof, destacó que “la puesta en órbita del satélite Arsat, por un lado, y la puesta en marcha de Atucha II, con tecnología satelital y nuclear hechas en Argentina, son dos proyectos que eran absolutamente imposibles si no había decisión política”.

"Atucha II, significa un antes y un después en términos de tecnología y soberanía nacional"

En ese sentido, el titular del Palacio de Hacienda subrayó a esta agencia "cómo el presidente Néstor Kirchner y la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, tomaron la decisión de desarrollar la capacidad científico tecnológica de Argentina, y poner la inversión que hacía falta, para que el país esté de nuevo entre los ocho en el mundo que puso un satélite en órbita, y entre los once con manejo de tecnología nuclear”.

“Desde el lugar que ocupa el país es un tremendo orgullo. Desde el punto de vista práctico, cotidiano, esto es electricidad para tres millones todos los días”, señaló Kicillof.

El ministro destacó que “el trabajo de todos los días de la gestión, después tiene resultados como estos”.

En la misma línea, la ministra de Industria, Débora Giorgi, sostuvo que Atucha II constituye "otro pedazo de historia que nuestro espacio político le da a todos los argentinos, gracias a una gestión inclaudicable de Néstor y de Cristina Kirchner".

La ministra aseguró a Télam que "la puesta en marcha del 100% de Atucha II es más que los 745 megavatios, que no es poco", sino que subrayó que esta Central "significa otra materia pendiente saldada por el gobierno de Cristina".

Además indicó que "para la industria significa no solamente los puestos de trabajo que se crearon, y el desarrollo nuclear para energía y medicina, sino energía barata y competitiva".

La Central Nuclear Presidente Néstor Kirchner, alcanzó hoy el 100% de su potencia, entregando energía al Sistema Interconectado Nacional (SIN), para más de 3 millones de argentinos.

"Este logro es el hito máximo en el inicio de la operación de la central, que comenzó el 27 de junio de 2014, con los primeros megavatios entregados a la red, luego de haber alcanzado el 3 de junio la primera criticidad en el reactor", precisó la firma estatal Nucleoeléctrica Argentina, al tiempo que destacó que "desde esa fecha, ha ido incrementando su aporte en forma escalonada".

La Central es una planta nucleoeléctrica con una potencia bruta de 745 megavatios eléctricos a base de uranio natural y agua pesada.

La piedra fundamental se colocó en 1982, y entre 1994 y 2006 estuvo paralizada, hasta el relanzamiento del Plan Nuclear Argentino impulsado por el gobierno nacional y gestionado por el Ministerio de Planificación Federal.

El reinicio de la obra represento la recuperación de técnicos y profesionales especializados así como contratistas y proveedores, formación de soldadores, cañistas, montadores de calidad nuclear, entre otras especialidades que habían desaparecido, recobrando las capacidades nacionales para el diseño y construcción de centrales nucleares de potencia en el país.

La finalización de la central tuvo un impacto socioeconómico positivo en la localidad de Lima, al ser el empleador principal de la región.

La planta llegó a ocupar a más de 6.900 personas, de las cuales un 10% fueron mujeres, una proporción inusual en la industria de la construcción.

El agua pesada y los elementos combustibles necesarios para la central son producidos en el país.