17/02/2015 crisis en Ucrania

Alemania teme que la situacin en Debltsevo ponga en riesgo los acuerdos alcanzados en Minsk

Mientras las fuerzas rebeldes aseguran que ya están peinando la localidad de Debáltsevo para terminar con los francotiradores ucranianos, el gobierno de Alemania advirtió hoy que la situación en el enclave puede hacer fracasar los acuerdos de Minsk.


Tanto Kiev como los insurgentes consideran que el área de Debáltsevo, escenario en este momento de violentísimos combates, estaba bajo su control al momento de iniciarse la tregua.

Los insurgentes piden la rendición de las tropas ucranianas que, afirman, están atrapadas ahí desde que, antes de la firma de los acuerdos, habían cerrado una operación de pinzas en torno a las fuerzas estacionadas allí.

Kiev lo niega y exige que las milicias se retiren a las posiciones previas a los fuertes combates de enero y febrero.

Ya el 13 de febrero, apenas firmados los acuerdos de Minsk que pretenden llegar a un cese de fuego, varios observadores, incluido el presidente ruso Vladimir Putin, percibieron que la implementación del cese de fuego el área de Debáltsevo iba a ser muy complicada.

Aún así, la canciller alemana, Angela Merkel y los presidentes de Francia, Rusia y Ucrania -Francois Hollande, Vladimir Putin y Petro Poroshenko- abogaron por iniciar este martes la retirada del armamento pesado durante unas consultas telefónicas a cuatro bandas mantenidas anoche.

Pero Kiev acusó ahora a Rusia y a los separatistas de incumplir los acuerdos de Minsk al lanzar una ofensiva contra Debáltsevo, nudo caminero y ferroviario clave de Donetsk, pero también una posición militar cuya caída (o su reconocimiento) podría incidir pesadamente en el ánimo combativo del ejército y la población de Ucrania.

"Lamentablemente, ni Rusia ni las llamadas repúblicas populares de Donetsk y Lugansk cumplen los acuerdos" alcanzados en Minsk, dijo Valery Shaly, jefe de la Administración Presidencial ucraniana, en conferencia de prensa.

La escalada del conflicto en el este de Ucrania "amenaza no sólo la integridad territorial y la soberaní­a" del país, sino también "la seguridad en Europa y en todo el mundo", advirtió hoy el presidente ucraniano, Petro Poroshenko.

El mandatario pidió a los paí­ses de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) que adopten todas las medidas posibles para desbloquear la tarea de la misión especial para el monitoreo de la tregua en el este del paí­s.

Ya en días anteriores, por su parte, los insurgentes acusaban a Kiev por impedir la llegada de los observadores a esta zona en plena ebullición militar.

Poroshenko advirtió a los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas -Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, China y Rusia- que es necesario evitar nuevas violaciones a los acuerdos de Minsk.

La apelación fue dirigida también a Alemania y a los paí­ses de la Unión Europea y la OTAN.

La canciller alemana, Angela Merkel, entretanto, mantuvo una conversación telefónica con los presidentes de Rusia y Ucrania en la que acordó "pasos concretos" para que la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) supervise el alto el fuego en Debáltsevo, informó hoy Berlí­n sin dar detalles.

El vicejefe de la misión, Alexander Hug, señaló que los observadores no lograron ingresar a la ciudad porque no hay garantí­as para su seguridad. "Todas las partes están intentando al parecer crear hechos consumados con combates pero eso contradice el espí­ritu de los acuerdos de Minsk", dijo el suizo.

También la Unión Europea (UE) expresó hoy su "preocupación" por la continuación de los enfrentamientos en la localidad estratégica de Debáltsevo, en el este de Ucrania, a pesar de la entrada en vigor del último alto el fuego acordado por Kiev y los separatistas pro rusos.

"Un alto el fuego es un alto el fuego. Eso significa que hay que detener los disparos", zanjó la portavoz comunitaria de Exteriores Catherine Ray en la rueda de prensa diaria de la Comisión Europea (CE).

"Estamos preocupados por la continuación de los combates" en Debáltsevo", dijo, y añadió: "Lamentamos los problemas a los que se enfrenta la misión especial de control de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE)" para supervisar la zona.

"Hay enfrentamientos junto a la estación de ferrocarril. Pero nuestros militares mantienen sus posiciones de combate y tienen todo el derecho a responder con fuego para hacerlo", dijo el portavoz militar ucraniano, Andrei Lyssenko.

"De parte de los rebeldes no hay tregua, o sea que no se cumplen las condiciones", argumentó Lyssenko desde Kiev. Según dijo, el Ejército está dispuesto a crear una zona tapón, pero sus posiciones "son atacadas constantemente".

Lyssenko acusó a Rusia de enviar en las últimas horas 12 carros de combate ligeros y 54 camiones cargados de munición a los separatistas.

"A pesar del régimen de alto el fuego, el enemigo (Rusia) se prepara para combatir", agregó.

El incumplimiento del alto el fuego, según Kiev impide, de momento, la retirada de su artillería para crear una zona de seguridad, el segundo de los trece puntos de los acuerdos de Minsk.

Sin embargo, Bassurin acusó al Ejército de no cumplir la tregua, sobre todo en Debaltsevo. "Tenemos que responder al fuego", afirmó según la agencia DPA.