29/01/2015 jueces

“Carlés sería un gran aporte para la Corte”

El ex juez de la Corte Suprema de Justicia Eugenio Zaffaroni se refirió así al abogado penalista propuesto por el Poder Ejecutivo para integrar el máximo tribunal y advirtió que “no se puede discriminar a nadie ni por viejo ni por joven”.

Tras la postulación del Poder Ejecutivo, Zaffaroni resaltó que “es una grata sorpresa la propuesta de Carlés para la Corte Suprema” y afirmó que “se trata de una iniciativa innovadora y sería un aporte de pensamiento joven, de la nueva generación de juristas argentinos”.

En una columna de opinión publicada en el portal Infojus, el ex magistrado sostuvo: “Me consta la trayectoria de Roberto. Tiene una formación muy sólida y ha trabajado con orden y profundidad en la elaboración del anteproyecto (del Código Penal), es docente respetado y querido por los alumnos”.

“Creo que sería un gran aporte para la Corte Suprema”, reiteró Zaffaroni quien además salió al cruce de aquellos que cuestionaron a Carlés por su edad -33 años- al manifestar que “ni por viejo ni por joven se debe discriminar a nadie”.

Necesitamos creatividad para renovar nuestra jurisprudencia, y eso no se adquiere con los años, aunque a veces se pierde



En ese sentido, agregó: “La discriminación etaria es tan perversa como cualquier otra discriminación, sólo que más mezquina, porque todos pasamos por la juventud y, si Dios quiere, también seremos viejos”.

“La madurez emocional se adquiere en condiciones de salud mucho antes de los 30 años. Si falta la salud, el tiempo no lo resuelve”, continuó.

En referencia a la experiencia de Carlés, Zaffaroni advirtió: “Si a lo que se refieren algunos como falta de experiencia es a la falta de ejercicio de funciones judiciales, me permito observar que no es el primer caso ni mucho menos, en que profesionales destacados sin anterior desempeño como jueces han sido excelentes ministros de la Corte, sin ir más lejos en su integración actual”.

Por otra parte, el ex juez de la Corte planteó que “no podemos seguir teniendo una Corte Suprema con un número tan reducido de jueces porque la concentración de poder nunca es buena en una democracia”.

Zaffaroni concluyó: “Necesitamos creatividad para renovar nuestra jurisprudencia, y eso, lamentablemente, no se adquiere con los años, aunque a veces se pierde, no siempre, claro está”.