25/07/2014 en Australia

Luchar contra la discriminacin fue la principal consigna de la Conferencia Mundial del SIDA

Especialistas reunidos en la XX Conferencia Mundial del Sida, que se realizó en Melbourne, finalizaron el encuentro con un llamado a terminar con la discriminación y la criminalización de las prácticas sexuales ya que obstaculizan "el acceso a realizarse un test de VIH o a un tratamiento", dijo el infectólogo argentino Pedro Cahn.

Por Natalia Concina

El encuentro, que se llevó adelante entre el 20 y el 25 de julio en Melbourne, Australia, reunió a científicos, médicos, organismos internacionales y activistas de todo el mundo quienes firmaron la declaración "Nobody left behind" (Nadie se queda atrás) cuyo eje central es la lucha contra la discriminación.

El fin del SIDA sólo es posible si se superan "las barreras de la criminalización, el estigma y la discriminación que siguen siendo factores clave de la epidemia", dice la declaración.

"Lo mejor que tienen estos encuentros es la diversidad de actores que participan; entonces uno no sólo conoce investigaciones de otros lugares, sino que se genera un debate en torno a la problemática de los derechos humanos", dijo a Télam Cahn, director de la Fundación Huésped, quien participó de la conferencia.

El especialista explicó que lo que se está denunciando en la declaración "es que todavía existen más de 80 países en los que las personas son discriminadas por ser homosexuales, transexuales o son detenidas si consumen drogas, en lugar de contenerlas".

"Si vas a la cárcel por ser gay, como en Uganda; o por ser usuario de drogas como en Europa del Este o Rusia, entonces las posibilidades de que te acerques a un sistema de salud a realizarte un test de VIH o bien que accedas a un tratamiento se reducen, y aumenta la exposición de sectores vulnerables", señaló.

Patricia Pérez, titular de Más Paz Menos Sida, quien suscribió también a la declaración aunque no se encontraba en Melbourne, señaló que "esta es una problemática que se reitera en cada encuentro: disminuyen quizás los países con políticas discriminatorias, pero el problema mundial subsiste".

Pérez, quien reconoció el descenso del porcentaje de activistas en el encuentro debido a la dificultad presupuestaria que implica la participación, dijo que "el VIH ha sido una enfermedad muy compleja que ha tenido una respuesta muy rápida desde el punto de vista científico-clínico; sin embargo, la gente se sigue infectando y se sigue muriendo, y esto es por la falta de paz".

"Introducir la paz como un factor de prevención es clave porque mientras exista la violencia en el hogar, en la escuela, en el
trabajo, en la sociedad, no hay contextos donde -por ejemplo- la persona pueda pensar en colocarse un preservativo", sostuvo.

Durante la conferencia, el organismo de las Naciones Unidas que trabaja sobre el tema, ONUSIDA, presentó sus nuevas metas para 2020, el "90,90,90": el 90 por ciento de las personas con VIH deberán estar diagnosticadas; el 90 por ciento de ellas deberán estar bajo tratamiento y, de éstas, el 90 por ciento deberá tener su carga viral indetectable.

"Son objetivos muy altos, para lograrlo habría que poner en tratamiento a 28 millones de personas. Si se consiguiera, el SIDA dejaría de ser un problema de salud pública", opinó Cahn.

Entre las novedades médico-científicas, se destacó un estudio de investigadores daneses que, a través de un medicamento para el cáncer, lograron activar células en las que se oculta el virus del sida y sacarlo de ellas.

"El gran problema que tenemos es que el virus del VIH se esconde en reservorios, entonces es imposible erradicarlo completamente del cuerpo. Esta investigación permite demostrar que se puede comenzar a trabajar en hacer salir al virus a circulación donde lo podemos atacar", explicó Cahn.

Con todo, el médico argentino señaló: "No podemos hablar todavía de cura porque no sabemos cuántos de esos reservorios quedan, entonces falta mucho, aunque es un paso".

La ONU estima que en el mundo hay 35 millones de personas con VIH y Sida, pero sólo la mitad de ellas lo sabe, en tanto sólo 14 millones cuentan con la medicación adecuada.
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