09/05/2014 aniversario

Mltiples homenajes al cumplirse 40 aos del asesinato de Carlos Mugica

El compromiso del cura con los pobres serán recordados este fin de semana con diversos actos y homenajes, uno de ellos será en la Avenida 9 de Julio, donde la Presidenta descubrirá una placa del sacerdote.


Pero el escenario central de los homenajes será el domingo en la emblemática parroquia Cristo Obrero de la villa 31 del barrio porteño de Retiro, que el mismo Mugica fundó en 1970.

En el interior de ese templo descansan los restos del cura villero desde 1999, cuando fueron trasladados en una multitudinaria procesión desde el cementerio de la Recoleta por una gestión del hoy papa Francisco, entonces arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio.

Un día antes del aniversario, la Presidenta descubrirá mañana en pleno centro porteño una escultura realizada por el artista Alejandro Marmo, que estará ubicada sobre la avenida 9 de Julio, entre Juncal y Arroyo.

Para ello, la Legislatura porteña sancionó una ley especial que acepta la donación por parte del gobierno nacional.

"Es una obra que construye unión, porque tanto el gobierno nacional como el de la ciudad confluyen en un mismo ícono. Y además une dos asimetrías urbanas, como son el barrio de Recoleta y la villa 31", contó a Télam Marmo, autor también de los murales gigantes de Evita que se encuentran en las fachadas del Ministerio de Desarrollo Social, también sobre la 9 de Julio.

Realizada en hierro, de 3 metros de altura y montada sobre una base de hormigón, la escultura busca "dar testimonio en el espacio público de personajes de nuestra cultura que tuvieron que ver con la militancia social", dijo el artista, que viene trabajando en distintas obras que reflejan la "simbología de la Iglesia que mira al sur".

La intención del gobierno nacional es reconocer la tarea de Mugica y de todos los curas villeros que hoy son continuadores de su labor, tal como la Presidenta se lo transmitió al papa argentino en el último encuentro que mantuvieron en el Vaticano el pasado 19 de marzo.

Bergoglio, como arzobispo de Buenos Aires durante 15 años, dió un impulso muy fuerte al trabajo de estos sacerdotes en los barrios más empobrecidos de la ciudad y jerarquizó su trabajo, creando en el año 2009 la vicaría para la pastoral de villas de emergencia, que hoy cuenta con un equipo de 20 sacerdotes.

En 1999, cuando los restos de Mugica fueron trasladados a la villa 31, Bergoglio rezó por "los asesinos materiales, por los ideólogos del crimen del padre Carlos y por los silencios cómplices de gran parte de la sociedad y de la Iglesia".

En tanto, la villa 31 recibirá el domingo a numerosas personalidades del mundo político, social y sindical para participar de una misa y un festival popular, que tendrá como invitado especial al Chaqueño Palavecino.

La jornada de homenaje se iniciará a las 10 en la parroquia Cristo Obrero, con un mensaje del arzobispo de Buenos Aires y cardenal primado de la Argentina, Mario Poli, que bendecirá una placa conmemorativa del equipo de sacerdotes para las villas, quienes darán a conocer un documento.

Esta semana, al iniciar la asamblea plenaria del Episcopado en Pilar, su titular, monseñor José María Arancedo, reivindicó la figura de Mugica y lo recordó como "un sacerdote que vivió su fe y ministerio en comunión con la Iglesia y al servicio de los más necesitados, que aún lo recuerdan con gratitud, cariño y dolor".

Coordinados por el actual párroco de Cristo Obrero, el padre Guillermo `Willy` Torre, los vecinos y las organizaciones sociales que trabajan en el barrio planearon diversas actividades, como un museo fotográfico y conmemorativo que cuenta con imágenes y materiales inéditos sobre la vida del cura -que aportaron los mismos habitantes del barrio-, y que se podrá visitar durante el fin de semana..

En tanto, convocada por el colectivo Generación Francisco, otra misa en homenaje a Mugica se realizará mañana a las 19 en la capilla del barrio La Cárcova de la localidad bonaerense de San Martín, presidida por el padre José María `Pepe` Di Paola, el sacerdote que debió abandonar la villa 21-24 de Retiro por amenazas de los narcos.

Nacido en el seno de una familia de clase alta el 7 de octubre de 1930 en la ciudad de Buenos Aires, Mugica desde su juventud comenzó a trabajar cerca de los pobres. 

Comprometido públicamente con el mundo político y, en particular con el peronismo, formó parte del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, que estuvo vinculado a las luchas populares del país en las décadas del `60 y del `70.

Fue capellán en la Villa Comunicaciones de Retiro, hoy conocida como Villa 31, donde fundó la parroquia Cristo Obrero y desde donde ejerció su actividad pastoral entre los que llamó "mis hermanos villeros".

Debido a su militancia social y política, recibió varias amenazas de muerte y diversos ataques e intentos de asesinato. 

Finalmente, el cura fue acribillado a balazos el 11 de mayo de 1974 en una emboscada cuando se disponía a subir a su automóvil, estacionado en la puerta de la iglesia de San Francisco Solano, en Villa Luro, tras celebrar una misa.

Considerado como delito de lesa humanidad, el asesinato de Mugica fue atribuido a la organización de extrema derecha Triple A (Alianza Anticomunista Argetina) y la causa judicial se encuentra en el juzgado federal de Norberto Oyarbide.