09/04/2014 legislatura portea

Proponen disponer desfibriladores en lugares pblicos de la Ciudad

La Legislatura porteña analiza un proyecto de ley que establece la obligatoriedad de tener desfibriladores externos automáticos en lugares públicos de la Ciudad de Buenos Aires, para evitar muertes por ataques cardíacos.

El proyecto fue presentado por el diputado Hernán Rossi, quien explicó a Télam que el pedido se basa en que "el 90 por ciento de los ataques cardíacos ocurre en la vía pública y sólo el 5 por ciento de las personas llegan vivas al hospital".

Los lugares en los que deberán tener un desfibrilador son el aeropuerto Jorge Newbery, las estaciones de subtes y el Premetro, las terminales de ómnibus de corta distancia, las ubicadas en el subsuelo de la 9 de Julio y las de larga distancia, que se encuentran en Liniers y Retiro.

Asimismo, proponen ubicar los desfibriladores en los estadios deportivos que tengan capacidad para al menos mil personas, los clubes deportivos y sociales, los grandes supermercados y centros comerciales que superen los mil metros cuadrados.

Los teatros, instituciones educativas públicas y privadas, hoteles y hostels, con más de 25 habitaciones, bingos y entidades bancarias, también deberán contar con uno.

La iniciativa impulsada por Rossi dice que los desfibriladores deberán instalarse en un lugar visible, señalizados, de fácil acceso y disponibles para su uso inmediato.

Por otra parte, será obligatorio capacitar para el uso de los mismos al menos al 50 por ciento de los empleados estables de cada uno de los ámbitos en que se ubiquen.

"Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte y según la Organización Mundial de la Salud (OMS) representan el 30 por ciento de las causas de mortalidad en todo el mundo, es decir, que más de 56 millones de personas mueren por esta causa", indica Rossi en los fundamentos del proyecto.

El legislador precisó que "según estadísticas del Ministerio de Salud de la Nación, en nuestro país mueren por año más de 100.000 personas por enfermedades cardiovasculares, esto representa un 32 por ciento del total de las muertes en nuestro territorio, 100.000 sobre 305.000 muertes anuales.