02/04/2014 hay un nico especialista

Odorologa forense: cuando los olores ayudan a esclarecer crmenes

La identificación de un sospechoso de un homicidio sólo por haber estado sentado en una silla es posible gracias a la odorologí­a forense, una técnica que detecta el olor humano en la escena del crimen utilizando perros, aseguró el único especialista en el paí­s, el médico Mario Rosillo.

 Tras recibir en el Senado el premio Domingo Faustino Sarmiento por su aporte a las Ciencias Forenses, la máxima distinción que otorga la Cámara alta, Rosillo explicó a Télam que la práctica es utilizada por el FBI y por algunas policí­as europeas, y aclaró que en el paí­s está siendo desarrollada en las provincias de Rí­o Negro y Corrientes, donde trabajó en los últimos años.

"Es una técnica cientí­fica muy valorada en la recolección de los elementos o indicios de la escena del crimen por parte de los perros, que tienen una alta discriminación olfatoria con un entrenamiento especializado", sostuvo Rosillo, que este mes se apresta a dar cursos para la Policí­a de España y Francia.

El perito, doctor en Ciencias Veterinarias, señaló como ejemplo que "si el homicida ha estado sentado en una silla se pude sacar olor de ahí, depositando gasas, algo que con otras técnicas que no puede levantar", ya que una persona descama 45.000 moléculas por minuto.

Rosillo explicó que "el olor humano es único en cada persona, como el ADN y las huellas dactilares, y cada persona nace con un determinado número de bacterias que se juntan con las escamaciones epiteliales que tiene cada uno".

"El olor humano es único en cada persona, como el ADN y las huellas dactilares, y cada persona nace con un determinado número de bacterias que se juntan con las escamaciones epiteliales que tiene cada uno"


Mario Rosillo, especialista en odorogía
Entonces, si se sospecha que un delincuente estuvo en un lugar, la pericia consiste en levantar el olor con gasas calientes (a no más de 72 horas de ocurrido un hecho), que luego se ponen en frascos esterilizados de vidrio y se depositan en un banco de olor.

Cuando aparece un detenido, el cotejo es similar a una ronda de reconocimiento: se ubican cinco frascos en una sala determinada con olores testigos que se sacan de las manos y el del acusado.

"Al perro, se le hace oler el olor de la escena del crimen, que se denomina olor base, que puede estar en una silla, como dijimos, o un botón o una colilla de cigarrillo. Después se lo suelta, va frasco por frasco y cuando encuentra correlación se sienta frente al frasco", detalló el especialista.

Rosillo aclaró que "el procedimiento se hace con tres perros y se va cambiando el orden de los frascos, hasta que se confirma tres veces". 

El peritaje, que sirvió en la investigación de un atentado de la ETA en España, puede ser visto en la sala a través de vidrios polarizados por el juez, el fiscal y los abogados de las partes, éstos últimos los más reacios a aceptar la técnica si da positiva, dijo el experto.

"A nivel judicial, ya hay jurisprudencia sobre el uso de la técnica en Río Negro, Corrientes y Entre Rí­os y está avalada por la Cámara de Casación Penal", sostuvo Rosillo, quien además puso énfasis en que "la justicia no conoce esto, desconoce algunos aspectos científicos".

"Para ellos el perro es detector de drogas y de rastros, pero en este tema de la identificación de personas no lo han valorizado porque no lo han tenido como estudio", señaló.

Cualquier perro puede ser entrenado para este tipo de peritaje y de hecho el mejor que hay en la Argentina es "Corbata", un mestizo que actualmente está en Rí­o Negro y ha colaborado en esclarecer unos 200 casos.

Este perro intervino en la investigación de dos secuestros extorsivos: el de Cristian Schaerer en Corrientes, en 2003, y el de Fernanda Aguirre en Entre Rí­os, ocurrido en 2004, donde se lograron condenas pese a que los cuerpos nunca aparecieron.

"En el caso de Schaerer, se pudo determinar el auto en el que había sido llevado porque en los secuestros siempre va uno manejando, un acompañante, y dos personas atrás que llevan a la víctima agachada y con las manos apoyadas en el piso", detalló Rosillo.

Agregó que en esa investigación se tomaron huellas del asiento y del piso del auto que dieron positivo respecto al joven.

"En el caso de Fernanda, el juez encontró una mochila y se peritó con lo que teníamos en el banco de olor. Se puso la mochila de la chica y de otras niñas y el perro la marcó", indicó.

La gran apuesta de Rosillo es ahora realizar una capacitación para ampliar el trabajo de la Dirección Nacional de Cinotecnia del Ministerio de Seguridad de la Nación, que coordina a los canes de las cuatro fuerzas, en la lucha antinarcóticos, la búsqueda de explosivos y el rescate de personas.
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