25/03/2014 reforma judicial

La titular de Justicia Legtima rechaz las "graves mentiras" sobre la reforma del Cdigo Penal

La jueza María Laura Garrigós de Rébori negó que la propuesta de modificación del Código Penal pueda implicar la excarcelación de muchos delincuentes presos, como afirman críticos de ese anteproyecto de reforma.

 "No es cierto pero no porque sea opinable, sino porque es una grave mentira. El Código Penal no tiene nada que ver con la libertad de las excarcelaciones, porque esta gente está hablando de excarcelaciones", dijo a radio Ciudad la jueza, titular de la Cámara de Casación Penal y del colectivo Justicia Legítima.

Garrigós de Rébori explicó además que "las condenas en este nuevo proyecto son condenas a cumplir, las penas de prisión son todas de efectivo cumplimiento".

"Hoy nosotros tenemos en nuestro Código penas de prisión de cumplimiento condicional. En cambio, en el Código nuevo no hay penas de prisión de cumplimiento condicional", sino que todas "van a ser de cumlimiento efectivo", señaló la jueza y añadió que "esto cambia mucho".

"Las condenas en este nuevo proyecto son condenas a cumplir, las penas de prisión son todas de efectivo cumplimiento"


María Laura Garrigón de Rébori, titular de Justicia Legítima
Como ejemplo, argumentó: "Si yo lo condeno a usted a tres años de prisión en suspenso, sabe que si usted vuelve a cometer un nuevo delito va a tener que cumplir esos tres años que le pusieron en suspenso. O sea que está sujeto a que usted cometa un nuevo delito".

"Pero si yo lo condeno a ocho meses de efectivo cumplimiento. ¿Qué es más grave? La amenaza de pena efectiva y real es mucho más importante que la amenaza de pena en suspenso", apuntó.

Consultada sobre la reincidencia, la titular de la Casación penal subrayó que, al margen de la proyectada reforma, se aplican diferentes penas según se trate o no de un primer delito y que "para eso está la escala penal".

Ante una pregunta sobre el caso por el cual el juez federal Norberto Oyarbide debe dar explicaciones u ofrecer un descargo al Consejo de la Magistratura, Garrigós de Rébori contestó: "no me corresponde opinar" sobre el caso particular.

Repreguntada en términos generales sobre el caso de un funcionario judicial que suspende un procedimiento por una llamada telefónica de un funcionario de otro poder, contestó que "los jueces, en este y en cualquier país, en esta y en cualquier época, han recibido llamadas de los poderes políticos. El asunto está en no atender esas llamadas" y en que "haga como juez lo que tiene que hacer".

"No sé lo que pasó con Oyarbide, qué hizo o no hizo. Estoy hablando de que los jueces recibimos presiones. Recibimos llamadas telefónicas", sean del poder político o "presiones de los medios, por ejemplo. Pero, si usted es juez, tiene que sobreponerse a cualquier presión. Si no, no puede ser juez", concluyó.