19/12/2013 Anuario policiales

Perpetua para Vsquez por quemar y matar a Wanda Taddei

El ex baterista de Callejeros Eduardo Vásquez fue este año condenado a prisión perpetua por un caso emblemático de violencia de género: el crimen de su esposa, Wanda Taddei, a quien roció con alcohol y quemó para dar paso a una seguidilla de hechos de este tipo.

En el juicio realizado el año pasado, el Tribunal Oral en lo Criminal 20 le había dictado una pena más leve, de 18 años de cárcel, al considerar que se trató de un "homicidio agravado por el vínculo" atenuado por "emoción violenta", figura que ni su defensa había planteado.

Tras las apelaciones presentadas por fiscalía y querella, el caso fue analizado por la sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal, que descartó el argumento del TOC 20, revocó la sentencia y le dictó la pena máxima.

En su voto, el camarista Gustavo Hornos recordó que en la sentencia, los jueces vincularon el accionar de Vásquez con el estrés postraumático que sufría por haber sido un sobreviviente de Cromañón, el boliche que se incendió en 2004 en la zona de Once cuando tocaba Callejeros y murieron 194 personas.

El TOC 20 dio por acreditado que la noche del crimen, Wanda llamó 27 veces en 4 horas a su marido para que regresara a su casa, ya que él estaba ensayando, y que al llegar hubo "discusión, pelea y después, hubo oscuridad", al dar por válida la versión de Vásquez de que ella le cortó la luz en medio de la disputa.

Sin embargo, el juez sostuvo que no se habían reunido pruebas de que esto hubiera ocurrido y que ni los hijos de la víctima, que estaban en la casa al momento de la pelea, lo habían mencionado.

Sobre la emoción violenta, Hornos consideró que "la idea misma de un arrebato psicológico capaz de reducir la capacidad de Vásquez de controlar sus acciones resulta contradictoria con el despliegue de una conducta que no fue en absoluto instantánea".

En ese sentido, detalló que primero derramó el alcohol sobre su mujer y luego la prendió fuego con un encendedor, según surge de la autopsia y de todas las pericias realizadas en la causa.

Para el juez, esto es "a todas luces incompatible con la pérdida de control" que se le atribuye en la sentencia.
En su voto, también consideró que el TOC 20 "omitió toda valoración de los testimonios de las personas cercanas al núcleo íntimo de la pareja Vásquez-Taddei", entre ellos el padre y la hermana de Wanda.

Jorge Taddei relató que en una oportunidad escuchó "gritos de Eduardo diciendo `esta hija de puta me hizo una denuncia, vos sabes todo lo que tengo con Cromañón, te voy a quemar, te voy a matar’".

Por su parte, Nadia Taddei, dijo que su hermana tenía moretones en los brazos y Vásquez la humillaba, pese a lo cual ella decía que había que protegerlo "por lo de Cromañón".

"Los hechos aquí juzgados no fueron producto de un desborde emocional de una persona impulsiva sino que están inscriptos en una relación que —lejos del idilio tenido por acreditado en la sentencia impugnada— estaba signada por el maltrato físico de Wanda Taddei", remarcó Hornos.

Por su parte, el juez Mariano Borinsky entendió que "la actividad cumplida por el imputado al derramar una considerable cantidad de alcohol sobre el cuerpo de su esposa y generar deflagración con un encendedor, habla a las claras del conocimiento y voluntad realizadora de Eduardo Arturo Vásquez de provocarle la muerte a su cónyuge Wanda Taddei por un foco ígneo".

Borinsky valoró el testimonio que dio en el juicio el médico Marcos Ferrari, quien recordó que al preguntarle a Taddei sobre lo que le había sucedido, ella le refirió que durante una discusión "él se apareció con una botella de alcohol en la mano y un encendedor, y la prendió".

El hecho ocurrió alrededor de las 3 de la madrugada del 10 de febrero de 2010 en la casa de Pizarro 7083 del barrio porteño de Mataderos cuando Vásquez arrojó alcohol sobre el cuerpo de su esposa y la prendió fuego con un encendedor.

El músico, que se quemó levemente las manos y siempre sostuvo que se trató de un accidente, la llevó al hospital Santojanni y luego ella fue derivada al Hospital de Quemados, donde permaneció internada hasta el 21 de febrero, cuando finalmente murió.