12/11/2013 ciberespionaje

La mayora de los ciudadanos de Estados Unidos y de la UE se oponen a ser espiados por sus gobiernos

La mayoría de los ciudadanos estadounidenses y europeos se oponen a que sus gobiernos recaben información desde sus llamadas telefónicas o conexiones a Internet, incluso si el objetivo es proteger la seguridad nacional, de acuerdo a una encuesta.

El sondeo, realizado a través de Internet por la Fundación estadounidense German Marshall (GMF) a unos 1.000 ciudadanos de Francia, Alemania, Suecia, Reino Unido y Estados Unidos, registra que los alemanes son los ciudadanos que más se oponen a esta medida, con hasta un 70% de rechazo.

Los germanos doblan así a franceses, suecos y británicos,   quienes en un 34% consideran que la vigilancia por parte de los gobiernos "no está justificada", según la encuesta realizada entre el 6 y el 9 de septiembre a personas de entre 16 y 64 años de edad (en Europa) y de entre 18 y 64 (en Estados Unidos).

El 54% de los estadounidenses no considera justificable la vigilancia por parte del Gobierno, aunque un 28% sí la considera "necesaria", una cifra mayor que en otros países europeos, de acuerdo al registro publicado por la agencia de noticias Europa Press.

En relación a la captación de datos por parte de países aliados, los alemanes vuelven a ser los que más se oponen a esta medida, con un 72%.

La encuesta se publica mientras aún resuena el escándalo diplomático desatado en junio pasado tras las filtraciones del "topo" Edward Snowden, actualmente asilado en Rusia, sobre los métodos con que Washington espió millones de personas en todo el mundo, incluídos mandatarios y líderes extranjeros.

Este escándalo tuvo un capítulo particularmente grave en Alemania cuando surgieron acusaciones de que la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) estadounidense espió el teléfono celular de la canciller alemana, Angela Merkel, de 2009 a 2013.

De hecho, un 44% de los ciudadanos germanos encuestados se mostraron reacios a mantener la misma relación con Estados Unidos, y consideran que su gobierno debería mantener un vínculo menos estrecho.
Por otro lado, los países que menos recriminan esta decisión por parte de los otros países son Estados Unidos y Reino Unido, con un 44% y un 43% en contra, respectivamente.