18/09/2013 estreno

Rodrguez Arias: "La falta de respeto a la memoria se paga de algn modo"

"Buscadores de identidades robadas", un documental de Miguel Rodríguez Arias, se estrena este jueves y refleja el trabajo del Equipo de Antropología Forense, que identifica restos de personas desparecidas en la última dictadura militar.

Por Laura Ferr


"En una sociedad con tantos desaparecidos sin honras fúnebres y otros tantos que nunca van a ser encontrados, porque sus cuerpos se tiraron al mar, recordar el tema es importante. Todo se sabe gracias al Equipo de Antropología Forense (EAAF), conocido como un sello prestigioso, de cuya tarea real se sabe poco", se entusiasma Rodríguez Arias en charla con Télam.

Argentina es el primer país de Latinoamérica donde se inauguró la práctica de la antropología forense entre 1984 y 1985, y los llamaban "el cardumen", porque sus integrantes andaban siempre juntos para protegerse.

"En una sociedad con tantos desaparecidos sin honras fúnebres y otros tantos que nunca van a ser encontrados, recordar el tema es importante


Miguel Rodríguez Arias
"Buscadores de identidades robadas" llega mañana al cine y relata los momentos iniciáticos del EAAF cuando optaron por moverse "sin custodia y había motivos para temer, ya que buena parte del aparato represivo continuaba activo".

La producción, con sus conflictos dramáticos implica "una vuelta distinta al tema derechos humanos", capaz de mostrar con buen ritmo narrativo cómo fue deviniendo un grupo multidisciplinario modelo -a pura prepotencia de trabajo- que hasta agosto de 2013 devolvió la identidad a 577 personas en el país.

Según el hacedor del ciclo televisivo "Las patas de la mentira", quien estuvo alrededor de tres años registrando la tarea silenciosa del Equipo, destaca que “su labor concreta resulta difícil de simbolizar. En esencia se trata de personas que  exhuman cuerpos, usando técnicas milenarias arqueológicas para reconocer identidades."

A lo largo del documental, las historias de los científicos se enlazan con los testimonios de los familiares, las pistas, las breves señales que conforman la trama del rompecabezas de la identidad restituida.

La cinta incluye importante material de archivo como antiguas grabaciones de programas televisivos, con imágenes de la cadena CNN -por ejemplo- que muestra una excavación infructuosa en el campo de detención El Atlético y no encontraron nada.

Para el autor de 38 documentales, "la ética no declamada que aplican a todo el proceso de identificación, que parte de saber que ese cuerpo que tienen adelante fue habitado por una persona, las decisiones consensuadas entre los casi 60 miembros y hasta su política comunicacional de bajo perfil se trasunta en lo que filmamos".

El EAAF tiene 700 restos de personas que no pueden ser  identificados porque falta la extracción de sangre: "En muchos casos todos los familiares de la persona desparecida murieron y en otros, sucede que se niegan a revolver el tema, no quieren saber nada de algo tan doloroso".

Ganarse la confianza de los integrantes del Equipo -donde hoy conviven antropólogos, médicos, biólogos, forenses y odontólogos- no fue fácil para el documentalista, pero "ellos están conformes con la producción. Espero que sirva como aporte. Cuando la terminamos, me pregunté `Y después de este tema tan groso, ¿Qué más hago?".

Con producción ejecutiva de Ana Provera, Federico Wittenstien en asistencia de dirección y postproducción, Virgina Madley en fotografía y Martín Ladd en sonido, Buscadores de identidades robadas" de Miguel Rodríguez Arias se estrena mañana en el cine Gaumont, Rivadavia 1635.