06/09/2013 ciberespionaje

Obama prometi a Dilma Rousseff "respuestas por el espionaje"

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se comprometió en Rusia a investigar "de forma muy seria" el espionaje a los mandatarios de México, Enrique Peña Nieto, y de Brasil, Dilma Rousseff, quien afirmó que su visita a Washington de octubre dependerá de "las condiciones políticas a ser creadas" por el mandatario estadounidense.


"Les dije a la presidenta Rousseff y al presidente Peña Nieto que vamos a tomar todas las medidas para investigar qué ha pasado y analizar esas alegaciones", dijo Obama en una conferencia de prensa ofrecida al término de la cumbre del G-20 en San Petersburgo, Rusia, recogida por la agencia EFE.

Obama agregó que les aseguró a sus pares que tomará las denuncias "de forma muy seria y vamos a trabajar para saber" cómo ha ocurrido.

El mandatario norteamericano señaló que "el trabajo de nuestra inteligencia es encontrar la información que no está al alcance del público y lo que hacemos es similar a lo que hacen otros países".

Pero añadió, a modo de justificación, que Estados Unidos es "más grande, tenemos más capacidad, y esa es la diferencia con otros países".

Por su parte, Rousseff aseguró que "Obama asumió responsabilidad directa y personal de la investigación de las denuncias de espionaje", y reconoció, citada por la agencia DPA, que sopesa la posibilidad de cancelar la visita de Estado a Washington, programada para el 23 de octubre.

"Mi viaje a Washington depende de las condiciones políticas a ser creadas por el presidente Obama", expresó la presidenta, en una entrevista concedida a medios brasileños antes de abandonar la ciudad rusa, donde participó en la cumbre del G-20.

Según Rousseff, en el encuentro que sostuvieron ayer jueves, Obama "se comprometió a responder al gobierno brasileño hasta el miércoles sobre qué ocurrió".

La mandataria anticipó que el espionaje cibernético de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA, por sus siglas en inglés) revelado por documentos filtrados por el ex agente del servicio secreto estadounidense, Edward Snowden, será tema de su discurso en la apertura de la próxima Asamblea General de las Naciones Unidas, tradicionalmente inaugurada por Brasil.

"Iré a la ONU para proponer una nueva gobernanza contra la invasión de la privacidad", enfatizó Rousseff, momentos antes de subir al avión que la transportaría de regreso a Brasilia.

Mientras Rousseff analiza la posibilidad de cancelar la visita a Washington, el presidente mexicano, Peña Nieto, consideró que el incidente no debería "obstaculizar el clima de relación que México ha construido y que Estados Unidos ha construido con México".

"He hecho un señalamiento a lo que presumiblemente se trata de un acto de espionaje, si hubiera, y por eso hemos demandado que se tenga una investigación a fondo", expresó el mandatario mexicano.

Obama también mantuvo hoy una reunión bilateral con Peña Nieto al margen de la cumbre del G-20 para discutir el presunto espionaje al presidente por parte de los servicios secretos estadounidenses, confirmó la Casa Blanca.

El presidente de Estados Unidos le refirió, añadió Peña Nieto, citado por la agencia Prensa Latina, que de comprobarse acciones fuera de la ley, "deslindaría responsabilidades y se impondrían las sanciones correspondientes".

Según las denuncias divulgadas el domingo por el programa televisivo brasileño "Fantástico" de la red O Globo, Peña Nieto también fue espiado por la NSA cuando era candidato al gobierno.

La denuncia sobre el monitoreo de los contactos telefónicos y los correos electrónicos de Rousseff con sus asesores generó honda indignación en el gobierno de Brasilia, que calificó el incidente de "inadmisible e inaceptable", y lo consideró como una "violación de la soberanía".

Además, exigió de la Casa Blanca explicaciones "formales y por escrito" sobre el caso.

En una demostración adicional de su enojo por el incidente, Brasil anunció este jueves la cancelación del viaje a Estados Unidos de una misión diplomática preparatoria de la visita de Estado de Rousseff a Washington.

El asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Ben Rhodes, había anticipado ayer a la prensa brasileña en San Petersburgo que Obama mantendría una reunión "informal" con Rousseff para discutir la crisis desatada por el espionaje informático norteamericano.

El asesor evitó, sin embargo, informar si la Casa Blanca está dispuesta a disculparse formalmente por el espionaje a Rousseff, como reclama el gobierno de Brasil, y se limitó a decir que el objetivo de la Casa Blanca es "asegurar que los brasileños entiendan exactamente la naturaleza de nuestros esfuerzos de inteligencia", desarrollados "en prácticamente todos los países del mundo".

La agencia O Estado recordó que Estados Unidos no se disculpó hasta ahora ante sus principales aliados en Europa -Alemania, Francia y Gran Bretaña- por el similar espionaje sufrido por sus respectivos gobiernos.