14/08/2013 segn la ONU

La Argentina es el principal destino de la migracin latinoamericana

Argentina es el país latinoamericano que registra mayor migración intrarregional, con 1,5 millones de personas provenientes de países limítrofes más Perú, afirmó el demógrafo del Conicet Enrique Peláez, asesor de la Reunión sobre Población y Desarrollo de ONU que delibera en Montevideo.

Por Celia Carbajal

Enviada especial 

“Las cifras de los censos marcan que Argentina, a la que se ha atribuido una población bajada de los barcos más allá de la originaria, cambió desde una migración de ultramar a finales del siglo XIX y principios del XX, por una migración actual de países limítrofes más Perú”, dijo Peláez en diálogo con Télam.

El investigador precisó que “la migración hacia Argentina está concentrada en personas bolivianas, paraguayas y peruanas; hubo una corriente fuerte de chilenos y uruguayos que ha disminuido en el último tiempo”.

El documento "A 20 años de la Conferencia de El Cairo, logros y retos de la agenda de población y desarrollo en América Latina y el Caribe" afirma que "la migración dentro de la región ha alcanzado una magnitud muy significativa".

La información censal de 2010, disponible para 10 países, revela que el número de migrantes de la propia región pasó a superar los 4 millones, y que la Argentina registra el valor más alto -con 1,5 millones de migrantes-, seguida de Venezuela -con 850.000- y Costa Rica -350.000-. 

La Primera Reunión de la Conferencia sobre Población y Desarrollo de América Latina y el Caribe deliberará hasta mañana en Montevideo para decidir acciones que aceleren la implementación del programa surgido en la reunión de El Cairo en 1994.

Peláez es asesor regional para América Latina y el Caribe de la entidad de Naciones Unidas para Población y Desarrollo-Unfpa, y docente de la Universidad Nacional de Córdoba por el Consejo de Investigaciones Científica y Técnicas-Conicet.

“La migración es un tema muy importante en América Latina y el Caribe, región que se caracteriza por ser expulsora de población tradicionalmente desde el sur hacia el norte, principalmente Estados Unidos y España”, describió Peláez.

Otro fenómeno es “la migración sur-sur, con países que atraen población de países limítrofes como Argentina; Venezuela con migración desde Colombia, y Costa Rica, de Guatemala”.

El demógrafo indicó que “la migración a Estados Unidos se nota muy fuerte en Centroamérica y el Caribe, con predominancia en los mexicanos, más de 12 millones y responsables de la mitad del crecimiento de población estadounidense por hispanos, como los denominan ellos”.

Esto se debe a que Estados Unidos tiene una tasa de crecimiento poblacional de reposición, pero la tasa de fecundidad de los inmigrantes es superior que la de la población nativa.

Lo mismo ocurre en “España, que fue un importante destino de migración de latinoamericanos, el primero de argentinos, con unas 300 mil personas, aunque en los últimos censos se nota una disminución“.

Uno de los temas de preocupación para Unfpa es el fenómeno de población de retorno, que en el caso de Centroamérica, implica al migrante de baja calificación laboral que “vuelve deportado por Estados Unidos y entra en un sector excluido, con riesgos de vincularse al crimen organizado”, describió Peláez.

“Argentina tiene una de las legislaciones más avanzadas respecto al derecho del migrante, con la derogación de la `ley Videla` y la aprobación en 2004 de una nueva ley que puso al país a la vanguardia con documentación, salud y educación” en igualdad de condiciones con los nativos, reivindicó.

Peláez dijo que “hay una relación directa entre la mayor distancia recorrida por el migrante y su desarrollo profesional“; en consonancia, cuanto menores son “los costos de migrar, las personas tienen menos calificación como trabajadores, con hombres insertos en la construcción y mujeres, en hogar y cuidado”.

“En el caso argentino, hay una gran migración de profesionales y ejecutivos de empresas, más calificados“, precisó.

Peláez afirmó que es sabido “que una ley no soluciona todo, porque hay estigmas en la percepción de la población, y además muchas veces los migrantes desconocen sus derechos“.

“En Argentina se han visto condiciones de trabajo esclavo no porque la gente no tenga derecho sino porque los tratantes de personas se aprovechan”, por eso se desarrollan programas divulgando acceso a la educación y la salud, comentó.

Peláez dijo que “el 80% de las migraciones del mundo se explica por desigualdades económicas, porque a nadie le gusta irse de su casa, pero si ve que tiene más posibilidades de crecer más en un país que en otro, migra”. 

“La paradoja del mundo globalizado es que se permite el libre flujo de capitales pero no de la mano de obra, por eso desde Naciones Unidas abogamos porque el migrante es sujeto de derecho, independientemente de si tiene documento o no, de si es ciudadano o no”, concluyó.