08/06/2013 Brasil

La popularidad de Dilma baja, pero igual ganara en primera vuelta

La popularidad de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, bajó por primera vez desde que asumió el gobierno en 2011, del 65% en marzo último hasta el 57% en junio, según una encuesta divulgada que indicó que de todos modos la intención de voto la da ganadora en primera vuelta el año próximo contra cualquier opositor.


Según el sondeo realizado por Datafolha entre el jueves y el viernes de esta semana, mientras que el 57 por ciento de los brasileños evalúa positivamente a la jefe de Estado, un 33 por ciento la considera regular y un 9 por ciento la desaprueba.

Los porcentajes contrastan con los captados por la misma  encuestadora en marzo pasado, cuando el índice de aprobación alcanzaba un récord de 65 por ciento, en tanto que un 27 por ciento evaluaba como regular a la gobernante y un 7 como mala.

De cualquier forma, recuerda el estudio citado por la agencia EFE, los índices son mejores a los medidos en marzo de 2011, dos meses después de que la ahijada política de Luiz Inácio Lula da Silva asumiera su mandato, cuando su popularidad era de sólo el 47 por ciento y un 34 por ciento de los brasileños la consideraba regular.

Los resultados suponen una alerta para el gobierno en un momento en que varios aspirantes a suceder a Rousseff comienzan a mover sus fichas para las elecciones de octubre del próximo año, señaló Datafolha.

Mientras que el senador Aecio Neves, elegido el mes pasado presidente del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), se perfila como el principal aspirante de la oposición, el gobernador de Pernambuco, Eduardo Costa, dirigente del oficialista Partido Socialista Brasileño (PSB), muestra que las fuerzas del gobierno no están totalmente cohesionadas y que puede surgir una disidencia.

Rousseff no ha anunciado públicamente si intentará un nuevo mandato el próximo año, pero el ex presidente Lula da Silva da su candidatura como un hecho y hasta pronostica una fácil victoria.

Según el sondeo hecho esta semana por Datafolha, si las elecciones fuesen hoy, la mandataria vencería por amplio margen de ventaja a cualquier otro candidato y garantizaría su reelección sin necesidad de disputar una segunda vuelta.

La presidenta obtuvo el 51 por ciento de las intenciones de voto en el sondeo, frente al 16 por ciento de la ex ministra y dirigente ecologista Marina Silva, tercera más votada en las presidenciales de 2010 y al 14 por ciento de Neves.

Datafolha atribuye el deterioro de la popularidad de la presidente en los últimos meses al aumento del pesimismo de los brasileños en torno a la situación económica del país.

El crecimiento de la economía brasileña se viene desacelerando y la expansión registrada en el primer trimestre volvió a frustrar las expectativas, en tanto que el aumento de la inflación y de los gastos públicos comienza a preocupar a la población.

Según Datafolha, el porcentaje de brasileños que cree que la inflación va a subir se elevó desde el 45 por ciento en marzo hasta el 51 por ciento este mes.

La encuestadora también registró un empeoramiento de la expectativa de los brasileños en torno a índices como situación económica del país, situación económica personal y desempleo.