13/05/2013 piratera

El gobierno francs anula la Ley Hadopi

La ministra de Cultura de Francia, Aurelie Filippetti, anunció que el Ejecutivo anulará la norma que buscaba evitar las descargas ilegales de contenidos, una de las leyes más duras de su tipo en el mundo.

"Para los internautas, hay que señalar que no habrá más cortes de Internet decididos por un juez. Es un atentado grave contra una libertad (la del acceso a Internet), reconocida por el Consejo Constitucional", sostuvo Filippetti, según declaraciones reproducidas por la prensa gala.

El presidente de Francia, François Hollande, y la ministra de Cultura, Aurelie  Filippetti, reciben el Informe Lescue.
El presidente de Francia, Franois Hollande, y la ministra de Cultura, Aurelie Filippetti, reciben el Informe Lescue.


La decisión de dar de baja la llamada "ley de los tres avisos" -ya que a la tercera advertencia judicial los usuarios se quedaban sin conexión a internet- llega con el Informe Lescure, que entre otras cosas propone modificar el sistema antipiratería digital vigente en Francia.

El estudio de 500 páginas -llamado así porque fue realizado Pierre Lescure, ex presidente de la señal televisiva francesa Canal Plus- analiza la cuestión para que ningún usuario se vea privado de su conexión a Internet, como sucede con la actual ley Hadopi (sancionada en 2009), al tiempo que promueve nuevas medidas en el campo audiovisual.

Las multas por descargas ilegales se reducirían de 1.500 euros a 60, equivalente al precio de una suscripción anual en una plataforma de música en línea.

Otra de las nuevas propuestas consiste en gravar con un nuevo impuesto a los fabricantes y vendedores de computadoras, tablets, smartphones y televisores con conexión a Internet, para consolidar recursos que contribuyan a financiar los contenidos culturales.

De este modo, se tiende a volver actual aquel concepto de "excepción cultural", nacido en los años ochenta, para lograr que los grandes distribuidores de bienes culturales aporten parte de sus beneficios a la creación.

La nueva batería de medidas que estudiará el gobierno galo pretende adaptar ese espíritu al siglo XXI y a los gigantes de la distribución, como las fimas estadounidenses Amazon, Google o Apple.