01/05/2013 tecnologa

Argentina produce impresoras 3D y prev exportar a la regin

La primera empresa argentina en producir y comercializar impresoras de tres dimensiones (3D) se prepara para responder a la demanda regional de equipos a fines de este año, en el marco de la actual política de sustitución de importaciones.

Se trata de Kikai Labs, un desprendimiento de la empresa de servicios informáticos Enterprise Objects Consulting, que este año comenzó a comercializar las impresoras de tres dimensiones en el país.

"Esto no tiene nada que ver con las impresoras comunes", explicó a Télam el director ejecutivo de la compañía y presidente de EON, Marcelo Ruiz Camauër.

"Es una tecnología nueva, que es parte de una ola que está tomando al mundo, en la que se está invirtiendo mucho dinero y que nadie sabe cómo va a evolucionar", señaló. 

Agregó que "hoy la producción está en el orden de los 200 equipos anuales", de los cuales el componente importado es la placa electrónica, mientras que "la carcasa, la parte de bronce que es el corazón de la impresora y el diseño de la maquina externo es nuestro".

Los equipos que no ocupan más espacio que una impresora de papel, permite la reproducción de productos plásticos de hasta 20 centímetros de alto, 20 centímetros de ancho y 20 centímetros de espesor.

El usuario de este tipo de equipos incluye desde "diseñadores industriales, arquitectos, matriceros, estudiantes, también hay interés en el mercado de la salud", comentó el empresario que invirtió 70.000 dólares para montar la planta en el barrio de Palermo.

Si bien la impresora de tres dimensiones existe desde hace unos 20 años, "ahora es un equipo de bajo precio y accesible para un usuario individual", indicó.

Señaló que desde el lanzamiento del equipo el año pasado "se usa mucho para diseño, prototipado, maquetas y en especial para moldes y matrices para incorporarlo a la producción tradicional". 

Además de la velocidad para el proceso de diseño que impone el uso de la impresora, a diferencia del matricero tradicional, el equipo permite "verificar que va a funcionar bien antes de hacerla, hacer más versiones y permite abordar proyectos que no son grandes pero necesarios".

Por ejemplo, citó el empresario el interés de los fabricantes de juguetes eléctricos que "antes podían hacer uno o dos modelos de auto por año, y ahora van a poder hacer accesorios y complementos porque van a reducir costos".

Al comenzar la producción, la firma contaba con 10 empleados, a los pocos sumó otros tres y la previsión de Ruiz Camauër es "iniciar a fines de este año la exportación de los equipos a toda la región, pero a través de socios estratégicos".-
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