Vida cotidiana

El trabajo de los fotógrafos fue objeto de una férrea censura. Tenían la orden de mostrar imágenes de la vida cotidiana de los isleños, que en ningún momento transmitieran el escenario de un conflicto armado. A partir de esta premisa, se difundieron imágenes de despreocupados pobladores, niños jugando, vistas de la ciudad y el puerto, negocios y calcomanías pegadas con la consigna "Usted tiene derecho a vivir en libertad".