El presidente de Bolivia, Evo Morales, advirtió hoy sobre el riesgo de confrontación si persiste la demanda para que la Asamblea Constituyente apruebe llevar al gobierno y el Congreso de La Paz a Sucre, tras el rechazo a esa iniciativa de un millón de personas que se movilizaron ayer.
La advertencia fue hecha después de que autoridades y dirigentes de Sucre ratificaron que el miércoles habrá también una reunión o cabildo en esa ciudad, 720 kilómetros al sudeste de La Paz, para ratificar en la Constituyente su demanda de recuperar la capital administrativa del país.
El cabildo en La Paz instruyó a los representantes de este departamento (provincia) en la Constituyente que impidan el tratamiento del tema de la sede de gobierno "en cualquier instancia de la Asamblea" por "todos los medios posibles".
La concentración multitudinaria, sin precedentes en la historia del país, le dio plazo hasta el 6 de agosto a la Asamblea Constituyente para que "elimine de manera definitiva" ese tema de su agenda.
Pero inmediatamente después, autoridades municipales y dirigentes de Sucre ratificaron su demanda de recuperar la sede de todos los poderes y anunciaron el cabildo del miércoles.
"Ni cabildos, ni marchas, ni repliegue de constituyentes detienen el tema de capitalidad plena para Sucre, que ya fue ingresado a la Constituyente", desafió Edgar Arraya, representante de Chuquisaca.
En ese contexto, el presidente Morales reiteró hoy que "hay dos temas que no se pueden debatir en la Constituyente: crear un décimo departamento y cambiar la sede del gobierno, porque son temas de confrontación".
Según Morales, "sectores que antes no querían para nada la Constituyente aparecen ahora con este tipo de propuestas que pueden llevar al fracaso de la asamblea y a la confrontación".
Morales explicó también que la decisión sobre la sede de funcionamiento de los poderes no es tema constitucional, sino legal, y que por tanto no le corresponde a la Constituyente pronunciarse sobre el tema.
El presidente recordó que ninguna de las 16 constituciones que rigieron Bolivia desde su fundación como república, en 1825, menciona el tema de la sede de los poderes.
Sucre es la capital política de Bolivia, donde funciona el Poder Judicial. La Paz es la capital administrativa desde 1899, cuando fueron trasladadas a la ciudad las sedes del gobierno y del legislativo tras una guerra civil que comenzó con una demanda de instaurar una estructura federal.
"Me quito el sombrero frente a La Paz", declaró Morales, citado por las agencias ANSA y ABI, tras reiterar su asombro por la magnitud que alcanzó el acto del viernes y el llamado a la unidad nacional que lo caracterizó.
"Más que banderas regionales, había miles de banderas nacionales, que nadie regaló a la gente", afirmó, y reiteró que su gobierno "no gastó un solo peso para organizar el cabildo. Fue una cuestión de conciencia ciudadana y no de prebendas políticas".
El presidente habló del tema en una conferencia de prensa en la que hizo un balance del primer año y medio de su gestión, en el que destacó sus esfuerzos para garantizar el éxito de la Constituyente que, según la ley de su convocatoria, debe entregar hasta el 6 de agosto el proyecto de nueva constitución.
"Me alegra que haya un debate amplio, de posiciones enfrentadas, y que todos los sectores puedan plantear sus posiciones. Esa es la verdadera democracia, pero tienen que imponerse las razones y no las imposiciones", afirmó.
En el balance de su gestión, Morales destacó como la señal más importante del cambio en que está empeñado el que desde que asumió el control estatal de la economía pasó de 6 a 20 por ciento, cuando está aún en curso la recuperación de recursos naturales y las empresas que fueron privatizadas.
Morales atribuyó a la nacionalización de los hidrocarburos, los mejores precios de los productos exportados y las nuevas normas para la minería, el crecimiento macroeconómico expresado en reservas monetarias triplicadas en dos años, eliminación del déficit fiscal y crecimiento del ahorro y la inversión pública. |