El secretario de Deporte de la Nación, Claudio Morresi, reivindicó ayer en el Cenard a basquetbolistas castigados por indicación de la Revolución Libertadora de 1955, muchos de ellos campeones mundiales cinco años antes. Después de más de medio siglo los campeones del Mundo de 1950 y los de aquel gran equipo de Racing de 1953 fueran reivindicados por el ambiente deportivo, tras aquella injusta sanción que sufrieron al ser inhabilitados por la intervenida Confederación Argentina de Básquetbol
La medida fue adoptada por "recomendación" de la llamada Revolución Libertadora, que los acusó de ser "profesionales" por recibir un premio del gobierno del general Juan Domingo Perón tras aquella conquista Estados Unidos.
Morresi recibió a los ex deportistas en el Cenard y en medio de un encuentro cálido en el que los aplausos se mezclaron con algunas lágrimas, les expresó que días atrás un asesor le comentó sobre "el importante trabajo que al respecto realizó el sociólogo Emilio Gutiérrez".
"Por eso de inmediato sentí que era una obligación del Estado argentino hacer un acto justo con todos ustedes y desde mi lugar como secretario de Deporte, y en nombre del Presidente de la Nación, Néstor Kirchner, trato de hacer un poco de justicia y dejar en claro el repudio hacia los que cometieron aquel genocidio deportivo", destacó el funcionario.
"Esa generación forma parte de nuestra gran historia y sería justo que en mil años siga siendo reconocida", enfatizó. Durante el acto Morresi entregó diplomas de desagravio a lossancionados por la dictadura: el técnico Jorge Canavesi y los jugadores Ricardo González, Ignacio Polletti, Rubén Menini, Omar Monza, Horacio Colombo, Jaime Pérez y Norma, esposa de Roberto Viau, quien emocionada contó que su marido "tenía 24 años cuando fue suspendido y era un jugador brillante".
También asistieron en adhesión el ex remero Eduardo Guerrero (medalla de oro en los Juegos Olímpicos Helsinki ’52) y el maratonista multicampeón Osvaldo Suárez, ambos también sancionados por la Revolución Libertadora.
Por otra parte, otros integrantes de ese equipo campeón en el Mundial del ’50, como Oscar Furlong, Juan Carlos Uder, Jorge Nuré y Pedro Bustos, que no pudieron estar presentes, enviaron su agradecimiento por este homenaje
Entre dirigentes y funcionarios concurrieron el presidente de la confederación Argentina de Básquetbol, Horacio Muratore, el Presidente de la Asociación de Clubes, Eduardo Bazzi y el Presidente de la Henault, en representación del básquetbol. "Pasaron muchos gobiernos democráticos después de la sanción y nadie se hizo eco de lo que nos había sucedido. Esta es la primera vez que recibimos este reconocimiento y estamos muy agradecidos a Morresi", comentó a www.deportes.gov.ar Ricardo González, capitán de ese seleccionado campeón del mundo en el ’50.
Tras esa sanción el basquetbol argentino que aparecía como uno de los mejores del mundo, se quedó sin sus jugadores fundamentales y entró en un desorden total, por parte de los directivos y que comenzó a darse vuelta unos treinta años después.
Lo de ayer fue un acto de justicia, aunque un poco tarde. Se habían perdido a los jugadores más brillantes de la época de oro del básquetbol argentino. |