14/01/2020 literatura

La editorial Ppala celebra su dcimo verano con lecturas balsmicas para grandes y pequeos

"A través", "Dos montañas" y "Osos", tres títulos para leer en el décimo verano de Pípala, sello de libros lustrados para niños que con sus producciones, muchas mudas, demostró no tener límites de edad y propone una divertida tarea de lectura para grandes y pequeños, juntos o por separado, que funciona como un bálsamo a la hora de parar la marcha en las vacaciones.



"A través", obra del francés Tom Haugomat, es la primera novela gráfica de Pípala para adultos. Esto puede sonar contradictorio teniendo en cuenta que ese sello fue creado hace 10 años como la rama infantil del sello Adriana Hidalgo (AH), pero el hecho es que ese libro llega con contundencia a inaugurar ese excéntrico lugar de lectura que comparten niños y adultos, porque tiene muchísimos puntos de interés y capas de sentido para disfrutarlo juntos.

"Este personaje que crece, que vemos desde que nace hasta que muere, y en su crecimiento muestra su creciente interés por lo que es el espacio, el mundo que hay más allá de que lo que podemos vislumbrar a simple vista", al que se hace referencia la directora de Pípala, Clara Huffman, en diálogo con Télam, es una forma de celebrar, con una invitación a hacer un alto en el trajín veraniego.

Un telescopio, unos binoculares, la situación de estar mirando a través de la ventana es la invitación a esa aventura mansa de reparar en qué miramos, en cómo lo hacemos y, tal vez, hasta por qué, de cuestionar la subjetividad de lo que se observa. Desde ahí es que este libro fue elegido para este aniversario, porque "puede atravesar y unir a niños y adultos en sus lecturas", dice Huffman.

Pequeña o joven como sus primeros lectores, Pípala es una editorial independiente, descendiente de AH que "de esta manera abre una nueva puerta, con mucha expectativa para 2020", señala, que este verano propone lecturas como "Dos montañas", un libro ilustrado y escrito por Sabina Álvarez Schürmann, la misma de "Vestido nuevo", "que puede derivar a la situación actual sobre el 'extractivismo' y la minería que tan fuerte se vive en Mendoza y en Chubut, desde un lugar amoroso, suave y comprensible".

En este cuento de potente conciencia ecológica, donde unos exploradores alucinados con los rayos de sol y de luna que parecen emitir las piedras de dos montañas vecinas, la excavan y se las llevan, son los niños y las niñas quienes se dan cuenta de cómo resolver la cuestión.

"Lo mismo que vemos en nuestra realidad, donde cada vez hay más jóvenes y niños con mas conciencia sobre la importancia del equilibrio del ecosistema y del cuidado que el ser humano tiene que tener con el medio ambiente", dice Huffman, si es que quiere preservar su casa o incluso tener una casa donde vivir.

La otra lectura de temporada podría ser "Osos", otra nueva propuesta, primer libro informativo publicado por Pípala, que va del oso pardo, al negro y al polar, con toda esa serie de datos que parece captar la fascinación de los lectores pequeños: a qué velocidad corren, si trepan árboles, para qué usan sus garras si las tienen o cómo son sus dientes.

"Es un libro que vuelve sobre la ecología tocando el cambio climático con el Oso Polar y que habla también sobre la preservación, sobre cómo el ser humano avanza sobre territorios vírgenes y de esa manera limita la supervivencia de las especies", indica Huffman.

Un libro de ocho metros es la alocada propuesta que tienen para este año, un libro acordeón que se llamará "La gran expedición" y muestra el paso de las eras y cómo va surgiendo la vida en el universo a lo largo de esos 800 centímetros lineales, una línea de tiempo que, seguro seguro, a ningún lector le quepa desplegada en su habitación.

"Lo interesante que trae este libro es la comprensión de la temporalidad, esas relaciones que en abstracto son difíciles, pero que plasmadas en una ilustración se pueden dimensionar", subraya Huffman.

Además de "Zim zam" un texto breve, ilustrado, muy poético de Sabina para los más chiquitos que viene a diversificar la oferta de Pípala con libros de cartón, producciones gruesas y resistentes a los lectores más físicos y salvajes, un poco en respuesta a una de las peores crisis editoriales de los último cinco años que se vivieron en la Argentina, con la caída del 45 por ciento de ese mercado.

En este contexto, donde la apertura es la apuesta, "es muy enriquecedor trabajar con personas con distintos recorridos, geográficos y culturales, y que en las ferias internacionales, además de ir a vender derechos, una vaya a conocer autores (escritores e ilustradores) para encontrar proyectos que puedan andar en conjunto sin que las nacionalidades sean una limitación", dice Huffman.

Las distancias pueden complejizar las colaboraciones, pero en este mundo global y digitalizado es posible y Pípala asumió la colaboración entre autores de habla castellana e ilustradores con otras lenguas, que abrirá con un trabajo entre Amalia Bocelli y Francesca Massai, "en busca de generar puentes culturales e iniciar publicaciones de no ficción y más libros de cartón".

"La expectativa es que el 2020 sea mejor para todos y para todas, que la editorial como una median empresa pueda crecer, que el contexto económico mejore y que podamos seguir publicando estos libros y proyectos que tanto nos apasionan y consideramos como un aporte cultural importante para que llegue a todos los rincones del país", concluye.
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