16/11/2019 Bolivia

El partido de Morales, entre la supervivencia poltica y la lucha a fondo en las calles

El Movimiento al Socialismo debe dirimir una situación interna entre la pelea de su líder por volver desde el exilio y la pelea de la estructura partidaria que quedó el país y busca sobrevivir, aun desde la oposición.

Por Mara Laura Carpineta


Bolivia enfrenta más de un dilema estos días, pero uno de los menos visibles es el que se dirime en las entrañas del Movimiento al Socialismo (MAS) entre su líder de más de 20 años, que pelea desde el exilio por volver, y la estructura partidaria que quedó atrás y quiere sobrevivir, aun desde la oposición.

Por un lado, el presidente derrocado Evo Morales ha decidido no resignarse al ostracismo de la política boliviana y anuncia desde México que "si el pueblo lo pide", volverá al país para recuperar el poder que le arrebataron.

Esto significa que el pueblo tiene que manifestarse y solo lo puede hacer de dos maneras: en las urnas o en las calles.

La primera opción, al menos en lo inmediato, quedó trunca cuando las Fuerzas Armadas sugirieron a Morales renunciar justo después que éste hubiera convocado a nuevas elecciones, resignándose ante las denuncias de irregularidades hechas por la Organización de Estados Americanos (OEA) sobre los comicios de octubre y su victoria en primera vuelta.

La segunda es la que viene creciendo en los últimos días.

Lo que empezó con barricadas y protestas grandes de vecinos de El Alto ya se está convirtiendo en multitudes de campesinos e indígenas de esa región y otras que todos los días inundan las avenidas principales del centro de la vecina La Paz, capital y corazón político del país, para exigir la renuncia de la presidenta interina autoproclamada, Jeanine Áñez.

Este fin de semana, se les sumarán los cocaleros del Chapare, la cuna política de Morales, quienes ayer fueron brutalmente reprimidos en las afueras de la ciudad central de Cochabamba. Ocho manifestantes murieron y más de 100 resultaron heridos.