15/11/2019 26 aos despus

Gustavo Mosquera R. estrena el documental "Radio Olmos"

Es uno de los directores de cine nacional más curiosos que ha dado el final del siglo 20, y a él se deben obras tan singulares como "Moebius" y "Lo que vendrá", y una tercera, se verá este fin de semana en el 34° Festival de Mar del Plata.

Claudio D. Minghetti

Por Claudio D. Minghetti

Gustavo Mosquera R. es uno de los directores de cine nacional más curiosos que ha dado el final del siglo 20, y él se deben obras tan singulares como "Moebius" y "Lo que vendrá" pero, sin embargo, hace 26 años dirigió una tercera, el documental "Radio Olmos", que este fin de semana se verá dos veces en el 34° Festival de Mar del Plata.


Tras dirigir sus primeras obras, Mosquera R. vivió y trabajó, incluso para John Wioo, un largo periodo en los Estados Unidos para regresar en 2005, con el sueño de dirigir "El eternauta", mientras se dedicaba a la docencia en la Escuela de Cine (Enero), del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa), de la que egresó hace más de treinta años.

El cineasta que usó por primera vez en la Argentina el steadycam un chaleco-arnés que permite llevar una cámara de cine sujeta al cuerpo para registros fílmicos sin trastabilleos, comienza a pensar tanto en testimonios documentales como en historias de ficción fantástica.

Mosquera, que en viejos tiempos incluso estuvo a punto de rodar una versión fílmica de la historieta "Parque Chas", que podría haber protagonizado Ornella Muti también había logrado la proeza de rodar "Radio Olmos", en 1993 en soporte fílmico con la idea de poder editarlo y estrenarlo en caliente, cosa que no ocurrió por múltiples caprichos ajenos que hoy suenan ridículos.

Con siete cámaras, una de 35 mm, con la que se filmó el armado del escenario en stop motion y seis de 16 mm (once minutos por rollo de película), Mosquera puso a resguardo el memorable concierto de rock que tuvo lugar en el patio del penal de Olmos antes del anochecer de aquel 17 de agosto de 1993 con siete grupos solo con dos temas cada uno.

"Se me ocurrió juntar a Esteban Sapir, Kino González, Ramiro Civita y Daniel Sotelo, entre otros- para que con sus cámaras colaborasen en la tarea de registrar desde el momento en que se abrieran las puertas del penal hasta que abandonarlo", recuerda el director.

"Todas estaban coordinadas con walkie-talkies para saber a qué cámara le quedaba o no película y batería, para que los temas se grabaran por completo, siempre desde diferentes ángulos", explica y agrega que "El riesgo era que teníamos la película justa y el tiempo acotado, sin margen para el error".

"Allí se reunieron Letal, Hermética, A.N.I.M.A.L., Massacre, los ingleses de UK Subs (United Kingdom Subversives), Pilsen, que se presentó como ex Violadores, y Attaque 77. En el reviente del final se juntaron los de Pilsen, Attaque y A.N.I.M.A.L. para hacer «Espadas y serpientes», que era el himno de la cárcel", asegura.

"Filmamos casi 5.000 metros de negativo que en aquel momento, para un documental, era una barbaridad", tiempos en los que se robaban muy pocos frente a los que aparecer ya con tecnología digital y en cantidad una década después".

T: Pensás que puede convertirse en una obra de culto?

GMR:
No sé si será una obra de culto, pero el recital en sí es muy especial, que está dentro de ese paraguas de evento de culto, se hizo a una velocidad tremenda, contra todas las posibilidades de que terminara en un motín más que en una película y de que fuera algo que hubiese quedado la historia no precisamente como algo positivo

T: Cuánto trabajo de edición y recuperación implicó llegar a esta copia?

GMR:
La recuperación fue gigante. No por él por el hecho en sí de las horas hombre que sí fue gigantesco porque hubo varias instancias, primero edición analógica en VHS para tener idea de qué es lo que habían logrado todas esas cámaras. Esa fue la primera etapa VHS sin dinero. Tengo que aclararlo porque sin dinero es muy distinto que con dinero, entonces después eso quedó guardadito.

T: Cómo llegó a Mar del Plata?

GMR:
Presentarla en Mar del Plata vino de la mano de Pablo Conde que sabía de la existencia de la película y me lo había propuesto el año pasado, pero no estaba terminada y por más que me apurara no había manera de llegar, editarla y agregarle entrevistas. Le dije que el año que viene seguro la presenta vamos, y así ocurrirá ahora. Bueno aquí está, llegamos justo ahí pensando y después de mucho tiempo estábamos cruzando la línea como Indiana Jones abajo del portón que se cierra.

etiquetas