08/11/2019 Opinin

Con el Muro de Berln no cay el socialismo

Con la restauración capitalista de la República Democrática Alemana se proclamó el triunfo mundial del capitalismo/neoliberalismo sobre el comunismo/socialismo, pero a 30 años de la caída del Muro de Berlín algunos hechos cuestionan esta afirmación. Al respecto opinó para Télam Gabriela Liszt, investigadora del Centro de Estudios, Investigaciones y Publicaciones León Trotsky.

Gabriela  Liszt

Por Gabriela Liszt

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, en la conferencia de Yalta, se acordó la ocupación militar de Alemania por los ejércitos aliados dividiéndola en cuatro zonas (Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y la URSS). Los occidentales fundaron la República Federal Alemana (RFA) en 1949, reconstruyéndola rápidamente con el Plan Marshall de Estados Unidos. La URSS fundó la República Democrática Alemana (RDA).

El Muro de Berlín entre las dos se construyó en 1961 con el acuerdo de la RDA, la RFA y las potencias de Occidente. Querían impedir que los alemanes orientales afluyeran a la RFA en busca de "progreso", así como evitar la influencia de levantamientos obreros antiburocráticos pero no procapitalistas como el de la RDA en 1953 o Hungría del 56.

El Muro entonces parecía separar no solo a Alemania sino a dos mundos: el capitalista y el socialista/comunista. Los procesos revolucionarios desde el Mayo Francés, Checoslovaquia del '68 hasta Polonia del '81 cuestionaron esta división del mundo. Su derrota dio lugar al neoliberalismo permitiendo una recuperación capitalista a costa de la precarización laboral, baja de salarios, achicamiento del Estado y privatizaciones, aumentando la desigualdad y la pobreza.

En la URSS se profundizó la crisis económica. La burocracia estalinista comenzó las reformas procapitalistas. En 1986, Gorbachov intentó hacerlas de forma "pacífica" pero fracasó; y la burocracia comenzó a resquebrajarse. Nacionalidades oprimidas por la burocracia rusa y trabajadores se levantaron por reivindicaciones económicas y democráticas. Lo mismo en el "glacis". La masacre en la plaza Tian An men -unos meses antes de la caída del Muro- fue la derrota que necesitaba la burocracia para acelerar la restauración capitalista.

La lucha de las masas en la RDA por reivindicaciones económicas y democráticas se unió al pedido de reunificación, expresando un genuino anhelo que el imperialismo y el estalinismo manipularon a su favor. Cuarenta años de opresión burocrática y el no surgimiento de sectores que se propusieran una revolución política manteniendo lo que quedaba de la economía nacionalizada y planificada pero barriendo a la burocracia y desarrollando organismos de democracia soviética, favorecieron al imperialismo.

El imperialismo alemán quería el Este para tener mano de obra más barata, utilizar sus recursos económicos y líderar el continente europeo. En 1990, la propiedad estatal de los medios de producción de la antigua RDA fue destruida. Los trabajadores fueron en "ciudadanos de segunda" de la RFA. Decenas de miles perdieron sus trabajos, sus casas. Y surgió una extrema derecha xenófoba.

En 1989, Fukuyama proclamó el "fin de la historia": las democracias liberales habían triunfado sobre el comunismo. Sin embargo, lo que cayó fue el estalinismo y su "teoría del socialismo en un solo país" proclamada por Stalin en 1924. Trotsky y los trotskistas combatieron contra al estalinismo tanto teórica como políticamente. El "comunismo" de la URSS y Europa del Este era lo opuesto al socialismo revolucionario internacionalista por el que lucharon los bolcheviques (Lenin y Trotsky) en la Revolución Rusa de 1917.

A 30 años de este triunfo capitalista todo lo logrado parece empezar a moverse bajos sus pies. La hegemonía neoliberal está cuestionada internacionalmente sobre todo desde la crisis ecónomica no resuelta de 2008. La lucha de clases, comenzó a reaparecer en forma explosiva con los Chalecos amarillos, Ecuador, Haití, Honduras, Líbano, Argelia, y ahora el "modelo" neoliberal de Latinoamérica, Chile. En el mismo Estados Unidos, los millenials simpatizan con el socialismo. La lucha de clases dice presente y los capitalistas comienzan a temer que las revueltas se transformen en una revolución.



(*) Miembro de La Izquierda Diario Historia. Compiló y prologó varias publicaciones del Centro de Estudios, Investigaciones y Publicaciones (CEIP) "León Trotsky entre ellos Mi vida, La teoría de la revolución permanente, Lenin. Miembro de Ediciones IPS. Militante en el PTS en el FIT.
etiquetas