01/11/2019 Chile

El gobierno no se cierra a reformas, pero no habla de una constituyente

Hace más de dos semanas, un estallido de protestas callejeras en todo el país paralizaron la vida política y pusieron en jaque al gobierno de Sebastián Piñera, quien se vio obligado a cambiar su gabinete y a comenzar a hablar de reformas.

 Tras reunirse con un grupo de alcaldes, el ministro del Interior y Seguridad Pública de Chile Gonzalo Blumel, aseguró este viernes que el gobierno no se cierra a reformas estructurales, pero evitó hablar de una asamblea constituyente, como pide parte de la oposición y muchos de los manifestantes que esta tarde volvieron a inundar la Plaza Italia, en Santiago.

“No vamos a poder tener todas las respuestas inmediatamente, eso sería mentirle a la gente; las respuestas las tenemos que construir en conjunto y a través de un diálogo participativo”, aseguró Blumel ante la prensa, según el diario local La Tercera.

El flamante ministro, quien asumió tras el cambio total de gabinete que provocó hace casi una semana las masivas protestas, reconoció que los alcaldes le transmitieron fuertes críticas.

“Por lo menos hubo diálogo y eso es un valor; yo valoro que nos hayamos sentado a la mesa”, sostuvo y explicó que la reunión sirvió como uno de los primeros pasos del gobierno hacia una nueva "agenda social".

“Hemos planteado que estamos abiertos a revisar la reintegración tributaria, hay que tener marcos de entendimiento idealmente los próximos días; nosotros tenemos voluntad real de llegar a acuerdos”, explicó.

Ni él ni el ministro de Hacienda, Ignacio Briones, se refirieron al pedido cada vez más extendido en las calles, los medios y la clase política de una nueva constitución.