04/10/2019

Cantar despus de Mercedes Sosa: diez testimonios sobre una transformacin

La cantante entrerriana Liliana Herrero, a quien alguna vez Mercedes Sosa mencionó en público como "heredera", afirmó que "no se puede cantar en este tiempo como si Mercedes no hubiera existido". A propósito de esa afirmación, Télam dialogó con diez cantoras del folclore argentino para reflexionar sobre cómo la obra de la tucumana transformó la forma de abordar el repertorio de la música argentina.

Nadia Larcher
 
 No sólo para las que cantamos sino para las que hacemos música o arte, la memoria de Mercedes representa un antes y un después. Ella fue al hueso de un hacer, de una política de la canción, de una política de hacer música de este lado del mundo. Entendió perfectamente cuál era la región del mundo desde la que estaba cantando. El territorio determina de qué manera cantamos. Para quién cantamos. Y ella cantó con conciencia de su territorio y de su tiempo. Y esa fue su manera más potente de hacer música. Después, claro, viene toda su magia. Su sonoridad. Su voz honda y profunda. Su talento y sensibilidad para elegir canciones. Cantar después de Mercedes es estar todo el tiempo interpelados por esa conciencia política del arte y del hacer en un territorio y en un tiempo.

 Mónica Abraham
 El espíritu que nos legó Mercedes es el de la integración de la música. Por cuestiones comerciales, en un momento de la historia de la música popular se caratuló a la música y se separó, por ejemplo, al folclore del tango. Mercedes, con mucho tino, supo involucrarnos en el concepto de que música argentina es música de creación argentina. Los géneros existen, claro, pero no para establecer simpatías o antipatías. Con el solo acto de cantar ella creó un repertorio inigualable. Quebró esas maneras de la música tradicional y la de vanguardia, quebró la distinción entre el tango, el folclore y el rock. Supo poner en una sola, voz, en una sola, a la música argentina en al altar de la consideración. Y desde allí cantar con total libertad. Ella lo pudo todo.

Nadia Szachniuk
 
 Es un faro en la labor diaria de cualquier cantor o cantora popular. Es un lugar al que vuelvo permanentemente a buscar recursos emocionales, vocales, a buscar referencias, recuerdos. A las cantoras y los cantores de música argentina nos queda la responsabilidad de construir sobre eso, sobre su inmenso repertorio. Desde la belleza y el trabajo profundo que nos dejó. Vocalmente es impecable. Creo, en algún punto, que lo suyo es insuperable. No sé si después de ella tuvimos alguien que se le acercara. Dejó la vara muy alta, en el mejor sentido, para bien. Como una gran inspiración para todas y todos.


Mora Martínez
 
 Mercedes es la voz madre, abrazadora, identitaria, la maestra… la voz que no conoce frontera y nos canta en el mundo entero. Está en mí desde que tengo memoria. Es la maestra a la que imitar para aprender y de la que alejarse para descubrir lo propio para volver más crecida, pero es un lugar al que siempre volver. Es, acaso, el ejemplo perfecto de que el intérprete esta por detrás de la obra. Es un privilegio haber disfrutado y aprendido de ella. Sin duda su arte ha definido a la cantora que soy hoy.




Luna Monti
 
 No se cómo habrá sido un antes de Mercedes. Para mí el cantar fue después o, mejor, con ella. Porque recuerdo la voz de mi madre, recuerdo haberme criado con la voz de ella, cantando sobre su voz, sobre sus discos. Mi mamá cantaba en peñas y recuerdo la frustración que aparecía cuando descubría que alguna canción que buscaba para cantar la había cantado Mercedes: al ver hasta qué lugar supremo ella había llevado la interpretación, al ver su enorme capacidad para hacerla suya, para hacerla propia. Será por eso que cuando Mercedes murió muchos nos sentimos un poco huérfanos. Por un momento pensé que ya no volvería a sentir la sorpresa que producía escuchar sus versiones, pero por suerte me equivoqué. Uno vuelve a escuchar su obra y sigue encontrando cosas, sigue resignificándolas. Eso no se pierde.

Marita Londra
 
 Mercedes nos enseñó a entender que lo más importante en la canción popular no es la voz sino el contenido del canto. Que una cantora siempre tiene que tener algo para decir, que el canto es compromiso con su tiempo, con la patria. Que la palabra cantada es como un tierno dardo que ablanda corazones, que activa cabezas. Que emociona y hace reflexionar. 
Nadie ocupara su lugar. Esa manera de interpretar, de decir sin exageraciones, su buen gusto… Abrió caminos con su talento y su coraje. Las cantoras populares tenemos un enorme compromiso: nada menos que seguir sus pasos.


Silvia Iriondo
 
 Era muy chica cuando empecé a escucharla y ella no hacía tanto que se había instalado como cantora. Sigo encontrando en su modo de cantar algo absolutamente único, no sólo en el sonido, en lo que naturalmente porta su voz, sino en el modo de cantar. Fundó una estética, un modo de abordar lo folclórico, lo digo estilísticamente. Y ese estilo que ella funda y lleva adelante condice con toda una ética que tiene que ver con una filosofía respecto de la cultura social y musical de nuestro paisaje sonoro. Aprendí y aprendo mucho de ella y puedo claramente afirmar que ha dejado un legado muy importante a la hora de abordar lo folclórico, el estilo, el modo, la elegancia. La forma de llegar directamente a la construcción de la melodía, sin ornamentos. Es un referente único de América. Sólo a través de su canto es posible conocer de qué se trata el repertorio del folclore argentino.

Marián Farías Gómez
 
 Fui cantante profesional antes que Mercedes en Los Huanca Hua. Mis padres tenían en el año una peña en Buenos Aires llamada La Tribu, (1963-1966), y un día llego Hedgar Di Fulvio junto a una jovencita muy flaquita, de pelo largo y un señor con una guitarra. De golpe ese hombre saca la guitarra (después supimos que era Oscar Matus) y empieza una voz maravillosa a cantar "Zambita para que canten los humildes de mi tierra…". Nos quedamos pasmados. Todavía no había tenido éxito en Cosquín. Ahí la contrataron para que fuera todos los martes a la peña y empezó una relación de amistad.
Fue la voz de nuestro país. Me maravilló. Además quiso acercarse a los jóvenes. Hicimos carreras paralelas. Influenció a muchísima gente para escuchar nuestra música popular argentina desde otro lugar.

Laura Albarracín
 
 Mercedes es como la bandera de uno. Es la canción patria. Fue una maestra, un referente incluso más allá de lo folclórico. Me queda, entre los recuerdos, el de haber sido telonera de ella en un teatro que no recuerdo, en 2000 o 2001. Era como imaginar algo imposible y al mismo tiempo estar viviéndolo. Y no sólo estar viviéndolo sino de compartirlo, como me toco aquel día, con mi madre y mi hija. El primer tema que canté como solista fue la "Chacarera del 55", recontra aprendido de ella. Así que me atravesó y atraviesa desde siempre.



Betty Muñoz, segunda voz de Mercedes y su última maestra de canto

Siento a Mercedes como la máxima representante del nuevo cancionero que surgió en Mendoza y que cambió todo. Le puso contenido a su repertorio y difundió toda la música que se creó en ese momento. También fue una gran difusora de nuevos artistas a los que siempre les dio lugar en su repertorio y en el propio escenario. Respecto de la memoria musical, ella rescató tantas canciones de nuestro folclore (tal vez olvidadas) y del folclore latinoamericano (para dar un solo ejemplo nombro a Violeta Parra). Cantar folclore después de ella creo que obliga a seguir su camino, que incluyó no encerrarse solo en el folclore sino abrirse a todo el repertorio popular (incluido el rock, como ella decía). En lo personal, la extraño cada día de mi vida. Tuve la dicha y el privilegio de poder acompañarla tan de cerca y conocerla como cantante y como persona. Para mí era y es una segunda madre: protectora, ayudadora, exigente, compañera. La extraño inmensamente.