20/09/2019 Teatro Gran Rex

Caetano Veloso e hijos: una unin que potencia la belleza

El músico brasileño, junto a Moreno, Tom y Zeca, presentó anoche el espectáculo “Ofertorio”, en el porteño Teatro Gran Rex.

Por Hernani Natale


El músico brasileño Caetano Veloso, junto a sus hijos Moreno, Tom y Zeca, ofreció anoche un momento de indescriptible belleza en la primera presentación del espectáculo “Ofertorio”, en el porteño Teatro Gran Rex, el trabajo que los reunió en un diálogo musical que logra reflejar la calidez del vínculo familiar.

En lo que en la teoría pareciera una tarea casi imposible, los hijos de uno de los músicos más grandes de la música popular brasileña logran ponerse a la altura de su célebre padre, al potenciar los sensacionales climas que es capaz de crear el icónico artista.

Eso ocurrió en la casi dos horas que duró el concierto, que esta noche volverá a repetirse, en un ambiente intimista, distendido y minimalista en la puesta, que pareció replicar una sobremesa de domingo, en un patio de una casa de Salvador de Bahía, en la que sus integrantes se valen de cualquier elemento a su alrededor para hacer música y arriesgar, incluso, algunos pasos de baile.

En este contexto, efectivamente, Caetano se situó como el gran patriarca del clan en el centro del escenario y ofició de eje sobre el que giró el concierto, aunque con la capacidad de saber ceder su protagonismo y limitarse a ser un sobrio acompañante cuando era el turno de las interpretaciones de algunos de sus hijos.

Los cuatro Veloso construyeron un universo sonoro rico en el plano rítmico y conmovedor en sus melodías, a partir de guitarras, bajos, unos breves fragmentos de teclados y percusiones con pandeiros y platos con cubiertos.

En tal sentido, los roles se repartieron, en general, con Caetano, en guitarra; Moreno, en guitarra y percusiones; Tom, en guitarra; y Zeca, en bajo y teclados; más allá de que alguno pudiera tomar otro instrumento de manera circunstancial.