13/09/2019 literatura

Gonzalo Gossweiler: "Lo virtual promete liberarnos de las barreras del espacio, y quizs del tiempo"

En diálogo con Télam, el escritor se refirió a "Los hologramas no hacen compañía", cuyos personajes remiten a imágenes de animé.


Con asombrosa imaginación, Gonzalo Gossweiler aborda en "Los hologramas no hacen compañía", publicada por China Editora, historias que se nutren de la ciencia ficción para construir universos futuristas cargados de melancolía, por los que transitan en soledad personajes adolescentes.

Los cuentos se destacan por los climas -muchos diáfanos a pesar de las situaciones límite que abordan- y las historias que con gran libertad y belleza desarrolla el escritor, en escenarios que fluctúan entre Tokio y Buenos Aires.

- Télam: ¿Cómo surgió la atracción por lo oriental y la ciencia ficción?
- Gonzalo Gossweiler: En mi adolescencia me crucé por casualidad con primer episodio de la serie de animé "Evangelion" y eso desencadenó todo. Ahí confluyeron ciencia ficción y cultura japonesa. En el medio, miles de películas de ciencia ficción de Hollywood que hacen que hoy sea popular la nostalgia de "Stranger Things". Después las lecturas de los clásicos como Ray Bradbury, Isaac Asimov y Arthur C. Clarke. No tenía predilección consciente por la ciencia ficción hasta que empecé un taller literario con Hernán Vanoli y de repente todo lo que escribía era dentro del género. Lo japonés me vino primero por la sonoridad del lenguaje en la música, después por el estudio del idioma y al final tuve que visitar ese archipiélago seducido por el cine, la literatura y la forma tan particular de Japón de ver el mundo, tan distinta y tan complementaria con la nuestra, como el ying y el yang.

- T: ¿De dónde surge la elección por la realidad virtual y el universo de la tecnología?
- G.G.: El abordaje sobre la evolución de la tecnología se vuelve ineludible en la ciencia ficción, esa ficción especulativa que suele preguntarse ¿Qué pasaría si en el futuro…? Uno se cuestiona hasta dónde llegará la tecnología que tenemos hoy en 10, 100, 1.000 años y un poco sueña y otro poco razona cómo avanzarán los dispositivos de comunicación, el transporte, la medicina, para aplicarlo al verosímil de una historia de ficción ambientada en el futuro.

- T: El primer cuento hace referencia al tsunami y a las víctimas, pero al transcurrir en la costa del Río de la Plata me remitió a los desaparecidos de la dictadura.
- G.G.: El inconsciente trabaja de maneras misteriosas. Muchas veces no sé de dónde sale lo que escribo. Otras veces es extrapolar al universo conocido, nuestro país, la ciudad, situaciones de otros lugares o épocas. ¿Y si un tsunami barriera la costa del Río de la Plata y causara una devastación mortal? ¿Qué protecciones se tomarían después de eso? ¿Se podría reconstruir la infraestructura en meses como en Japón? ¿Qué sería de las víctimas nunca recuperadas? Cuántas tragedias vivimos y no queda ni una lápida, ni un recordatorio y la memoria se pierde. Los japoneses sufrieron golpes durísimos y reconstruyeron su país cada vez. Nosotros también podemos.