04/09/2019 Reino Unido

Johnson sufre tres derrotas consecutivas en 24 horas en el Parlamento

Un día después de que su estrategia para el Brexit sufriera un golpe letal en el Parlamento, el primer ministro británico, Boris Johnson, sufrió hoy otras dos derrotas, primero con la media sanción a un veto a una salida de la Unión Europea (UE) sin acuerdo y, segundo, con el rechazo a su llamado a elecciones anticipadas.

Al cierre de una nueva jornada parlamentaria marcada por la tensión, las agresiones y las amenazas, no estaba claro cuál será el próximo paso del primer ministro, quien ratificó que no pedirá una prórroga a la UE y que el país abandonará el bloque regional, como lo decidió la sociedad en el referéndum de 2016.

Sin embargo, si la Cámara de los Lores aprueba el veto a un Brexit sin acuerdo este viernes -antes que comience la suspensión de la semana próxima ordenada por Johnson y ratificada por la Reina-, el país se enfrentará a una crisis institucional ya que otra ley británica establece que la salida de la UE debe concretarse el 31 de octubre.

Hoy en los debates en la Cámara de los Comunes, diferentes líderes de la oposición acusaron al premier de no tener una estrategia para abandonar la UE de manera ordenada ni un boceto de acuerdo para presentar y negociar con los países miembros del bloque.

Por eso, la oposición, con el apoyo de 21 diputados oficialistas -que hoy fueron expulsados del Partido Conservador-, dio media sanción al veto a un Brexit sin acuerdo con la UE y ratificó que la cámara baja sigue sin apoyar una salida desordenada del bloque europeo, que expertos han advertido podría provocar inflación, desabastecimiento y una fuerte caída del PBI.

Ni bien terminó la votación y como había prometido ayer, el premier se levantó y lanzó su plan B: pidió adelantar las elecciones programadas para el 15 de octubre.

El premier explicó que los británicos debían decidir en las urnas quién será el jefe de gobierno que negocie la recta final del Brexit en la cumbre de líderes de los países miembros de la UE del 17 de octubre.

Pero ese plan B requería de una mayoría especial, que solo era posible si la principal fuerza de la oposición, el Laborismo, ponía sus votos.

Otra vez, estalló un debate encendido y polarizado, y finalmente el líder del Laborismo, Jeremy Corbyn, dio la orden a su bancada de abstenerse.

"El líder laborista Jeremy Corbyn apoyará una moción para convocar a una elección general ni bien el proyecto para detener un No Acuerdo se convierta en ley", explicó esa fuerza socialdemócrata en un comunicado, citado por el diario local The Guardian.