23/08/2019 Incendio en la Amazona

Francia amenaza romper el acuerdo UE-Mercosur tras acusar de mentiroso a Bolsonaro por incendios

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, acusó a su colega de Brasil, Jair Bolsonaro, de mentirle sobre sus compromisos ambientales. En tanto, Finlandia, a cargo de la presidencia de la UE, advirtió sobre un posible boicot comercial a la carne del país americano.


El escándalo mundial con el incendio en la selva amazónica brasileña amenaza con romper el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, luego de que el presidente de Francia, Emmanuel Macron, acusó a su colega de Brasil, Jair Bolsonaro, de mentirle sobre sus compromisos ambientales.

La tormenta diplomática se ha posado sobre el presidente Bolsonaro, mientras arde en forma récord la selva amazónica, con los hacendados aliados al gobierno como principales sospechosos de haber iniciado las quemas intencionales en la región norte de Brasil.

El compromiso del Brasil de Bolsonaro será puesto a prueba en la reunión del G-7 que se iniciará mañana en Biarritz por iniciativa de Macron y con el apoyo de la canciller alemana, Angela Merkel.

En un comunicado sin precedentes en los últimos años, el Palacio del Eliseo, la casa presidencial francesa, acusó a Bolsonaro de haberle "mentido" a Macron durante la cumbre del G-20 en Osaka sobre sus compromisos ambientales, para convencerlo de firmar el acuerdo UE-Mercosur.

"En estas circunstancias Francia se opone al acuerdo con el Mercosur", dijo el comunicado, respaldado por el primer ministro de Irlanda, Leo Varakdar.

En el gobierno de Brasil reinó la tranquilidad y el intento por abrir canales para reducir el impacto. "Se tarda años en construir una imagen en el exterior", dijo a modo de ejemplo el ex ministro de Ambiente y ex canciller Rubens Ricúpero.

La animosidad de Bolsonaro contra las entidades ambientalistas, a las que acusó de haber iniciado el incendio, generó una ola de repudio global con protestas frente a embajadas brasileñas pero también dentro, con convocatorias en 40 ciudades desde este viernes al domingo.

Bolsonaro había rechazado el aporte de Noruega y Alemania para el Fondo Amazónico creado por el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva y los mandó a replantar árboles, pero este viernes con la agenda de la devastación en la cumbre del g-7 Brasil busca recuperar iniciativa.

En el Día del Soldado, ante las tropas y jefes militares, el mandatario ultraderechista dijo que Brasil "tiene enemigos" y que se está llevando adelante una "guerra de información", abonando la teoría de la dictadura militar de que el ambientalismo tiene vínculos con fuerzas extranjeras que buscan controlar los recursos naturales amazónicos.

El clima en el Palacio del Planalto empeoró cuando se sumó al coro de condenas Boris Johnson, el premier británico alineado con Donald Trump.

La Casa Blanca, mediante un portavoz, también expresó preocupación con los más de 73.000 focos de incendios que se registraron desde enero en la selva amazónica.

El estado de Acre, fronterizo con Bolivia y con gobernador bolsonarista, declaró la emergencia por la presión de la población, al quemarse reservas indígenas.

El temor a un boicot comercial se hizo palpable en el gobierno cuando la advertencia a dejar de comprar carne brasileña llegó desde Finlandia, a cargo de la presidencia de la UE.