20/08/2019 Turqua

"Erdogan quiere convencer a los kurdos de que la democracia no funciona", denunci un diputado opositor

Los diputados opositores de Turquía Ebru Gunay, de origen kurdo, y Garo Paylan, de origen armenio, dialogaron con Télam y denunciaron que el gobierno de su país intervino tres gobiernos municipales que su partido ganó en las urnas.

Los diputados opositores de Turquía Ebru Gunay, de origen kurdo, y Garo Paylan, de origen armenio, denunciaron que el gobierno de su país intervino ayer tres gobiernos municipales que su partido ganó en las urnas hace solo unos meses porque quiere "convencer a los kurdos de que la democracia no funciona" e intenta dividir a la oposición.

Gunay y Paylan comenzaron en agosto una gira por América latina para denunciar la persecución del gobierno del presidente Recep Tayyip Erdogan contra su partido y las minorías, especialmente la kurda, pero hoy suspendieron sus últimas dos escalas -Chile y Brasil- para volver de urgencia a sus ciudades intervenidas, Mardin y Diyarbakir, respectivamente.

Antes de retornar a Turquía, Télam habló en Buenos Aires con los diputados del Partido Democrático de los Pueblos (HDP), una coalición de fuerzas progresistas y kurdas que en las últimas elecciones nacionales ganó más del 12% de los votos y se convirtió en la tercera formación.

"Hace tres años Erdogan dio un golpe, sacó a todos nuestros alcaldes e intervino esas municipalidades con funcionarios del Estado nacional. La acusación hace tres años fue la misma que la de ayer: esos gobiernos municipales estaban vinculados con el PKK", explicó Paylan en referencia a la principal guerrilla separatista kurda en el país.

"No pudieron mostrar en tribunales ni una prueba de esa presunta vinculación financiera. A pesar de esa persecución, insistimos en nuestra propuesta democrática y nos presentamos a las elecciones locales a finales de marzo pasado. Conseguimos un apoyo aún más importante, pero ahora, apenas unos meses después, vuelven a acusar a acusarnos de apoyar al PKK. Todo es una mentira", agregó el representante de Diyarbakir.

Para Gunay, su compañera de bancada y representante por la ciudad de Mardin, el gobierno nacional intervino de nuevo las alcaldías de las tres ciudades más importantes del sureste del país, la región de mayor concentración de kurdos, para silenciar sus denuncias y frenar sus programas políticos.

"En Mardin, la intervención hizo regalos de 100.000 dólares al presidente y sus ministros durante visitas oficiales. En Diyarbakir, la alcaldesa que pusieron y que ahora está presa construyó un sauna en la sede del gobierno municipal. ¿Por qué dieron un golpe contra nuestros alcaldes? Porque denunciaron todo lo que hicieron", aseguró la diputada.