18/08/2019 literatura

Pablo Bernasconi y Jorge Lujn combinan ilustraciones y poesas en un libro de adivinanzas

Con ilustraciones de Pablo Bernasconi y poemas de Jorge Luján, "¡Adiviname!" es el primer libro en el que ambos trabajaron, desde Bariloche y desde México, para plasmar un universo de enigmas que busca resolverse a partir de rituales y objetos vinculados a ese momento que antecede al sueño.



"El trabajo en conjunto fue de un aprendizaje continuo, Jorge es muy meticuloso (yo también) y creo que cada uno, desde su espacio de saber, pudo sumar mucho a un proyecto que desde el principio tenía un alma definida, que orbitaba por espacios de poesía visual y escrita", explica Bernasconi (Buenos Aires, 1973) en diálogo con Télam desde la ciudad rionegrina donde reside.

Para el también autor de los títulos de literatura infantil "El Zoo de Joaquín", "Los Súper Premios" y de libros para adultos "Retratos" y "Finales", el trabajo con Luján fue "un proceso con una apuesta lúdica para actuar con sus distintas herramientas".

Bernasconi señaló que "lo más constructivo" fue coincidir sobre lo que querían generar, más allá de cómo iban a lograrlo y advirtió que "a veces los recorridos son muy erráticos, y la forma de explorar las soluciones son lo que termina definiendo la personalidad de cada proyecto".

Para Luján (Córdoba, 1973) ese trabajo "tuvo una parte de reflexión y otra de juego" en la que recibir "las imágenes de Pablo que provocaban un ping pong de ideas, versos y dibujos" y la definió como "una experiencia creativa y simultáneamente un descubrimiento del otro, la construcción de un álbum ilustrado y de una amistad".

En el libro editado por La brujita de papel, las ilustraciones son las que dan las pistas para las adivinanzas y, según Bernasconi, eso "tuvo que ver con una búsqueda, en la que el punto era justamente no develar las incógnitas, sino más bien generar un punto de atención sobre cada adivinanza".

"Esa premisa se fue dando a medida que avanzábamos sobre la idea de dialogar acerca dos tipos de libro, uno de poesía, y otro de adivinanzas. Finalmente decidimos que fueran ambos, y que el libro se pudiese leer de las dos maneras. Así, la ilustración progresa en paralelo con un hilo (le llamamos en éste caso lana) narrativa, que acompañase al lector sin ser condescendiente, concepto que ambos evitamos en cada decisión que tomamos", describe el ilustrador.

Sobre el trabajo para conciliar esa combinación, Luján, arquitecto, licenciado en Lengua y Letras Hispánicas (Universidad Nacional Autónoma de México), músico, escritor y poeta, "esa combinación de poesía y la adivinanza, lenguaje metafórico y enigma, requería de ilustraciones insinuantes, sutiles y a la vez divertidas".

¿Cuál es la mayor diferencia al momento de trabajar con otro? Bernasconi considera que tiene que ver con "incorporar los puntos de vista, lograr multiplicar el sentido que otro puede darle a algo que uno hizo, y viceversa. Potenciar con nuestras herramientas lo que otro genera".

Para Luján, radicado en México desde 1976, "trabajar en equipo con camaradas ilustradores, y con Pablo en particular, es gozar de cada de cada paso, ser cómplices en los descubrimientos".