18/07/2019 literatura

ngela Becerra: "La revolucin feminista est en marcha y no tiene vuelta atrs"

La escritora colombiana Ángela Becerra obtuvo el Premio Lara 2019 por "Algún día, hoy", una novela que presenta por estos días en Buenos Aires.


La escritora colombiana Ángela Becerra obtuvo el Premio Lara 2019 por "Algún día, hoy", una novela que presenta por estos días en Buenos Aires y que está centrada en la historia de una joven hilandera de 23 años que en la década del 20 lideró la primera huelga femenina en una fabrica textil de Colombia, territorio donde las desigualdades de género se propagaban en todas las clases sociales.

Muy lejos de las reivindicaciones que hoy están en el centro de la agenda social, el episodio fundante de la nueva novela de Becerra fue también un hito en la historia del movimiento feminista: cansadas de la precarización y los abusos de todo tipo, medio centenar de mujeres se plantaron en una fábrica textil próxima a la ciudad de Medellín y sin obtener ningún tipo de solidaridad de sus compañeros varones sostuvieron una huelga de 24 días que les permitió alcanzar mejoras en la condiciones de trabajo, como la reducción de la jornada laboral a nueve horas y media.

La heroína máxima de esa cruzada colectiva fue Betsabé Espinal, una joven hilandera cuya vida recrea la escritora colombiana en "Algún día, hoy", a través de un relato que aprovecha los agujeros negros de la historia para incorporar elementos ficcionales que suman otras subtramas a la narración.

En la novela, la ex publicista y autora de obras como "De los amores negados", "El penúltimo sueño" y "Lo que le falta al tiempo" recrea la extrema marginalidad en la que crece Betsabé y tensa los nudos narrativos con la aparición de Capitolina, su amiga inseparable, nacida a diferencia de ella en un hogar de clase alta pero con el mismo grado de orfandad y segregación que la obrera textil.

Télam -¿El contexto actual enriquece la lectura de su novela?
Ángela Becerra: No lo hice con esa intención, porque empecé a escribir la novela en 2013 cuando todavía no eran tan fuertes esas cuestiones. La novela retrata un mundo bien actual: Betsabé, la protagonista, podría ser una chica que sufre de acoso sexual en la empresa donde está trabajando. Lo increíble es que ya en esa época se percibía el maltrato hacia la mujer. Durante siglos había estado naturalizada la sumisión de la mujer, algo incluso valorado y promovido por la Iglesia. La novela, además de ser una reinvidicación a los derechos de la mujer y un homenaje a quienes llevaron adelante esas luchas, es también una denuncia social sobre las diferencias tan marcadas no solo entre sexos sino también entre clases: las ricas se vestían con colores claros, que era una manera de mostrar que ellas no se ensuciaban y se dedicaban a tareas no rudas, mientras que las pobres vestían de negro para que no se notara la suciedad de los trabajos duros que debían realizar. A medida que iba investigando para el libro me di cuenta de que había mucho más que contar además de la huelga que convierte en heroína a Betsabé y que la va a sacar de ese anonimato en el que la historia la deja por culpa de los mismos patrones de la fábrica, porque son ellos los que tienen el poder político, económico y están aliados con la Iglesia, que era la que manejaba los patronatos que les proveían las obreras.