18/06/2019 show

Los parches del percusionista Minino Garay se reencuentran con el cuarteto cordobs

El artista se presentará este sábado desde las 21 en la sala porteña del CAFF, Sánchez de Bustamante 772, de la ciudad de Buenos Aires.

El percusionista y compositor cordobés Minino Garay, radicado en Francia desde los 80, rematará el sábado en Buenos Aires la gira de presentación de “Tunga Tunga's Band”, un disco que tributa al cuarteto, un estilo musical que, destacó, “forma parte de folclore nacional y fue maltratado como el tango”.



Durante una entrevista con Télam, Garay confesó en relación al cuarteto que nació "en ese medio, me crié con esa música y hasta pasé un momento de adolescente en el que la negué porque me hicieron creer que era mersa y grasa”.

En tren de reencontrarse con su propia historia y aunque agita parches de diferentes músicas del planeta, el instrumentista señaló que “a esta altura de mi vida después de grabar tantos discos y conocer los mejores escenarios, me quiero dar el lujo de poder llevar esta música de mi ciudad al mundo”.

“Tunga Tunga's Band” homenajea a Carlos “Pueblo” Rolán y Ariel Ferrari y suma los aportes de Carlos “La Mona” Jimenez, Miguel Gelfo, hijo de Leonor Marzano y uno de los fundadores del Cuarteto Leo, Eduardo Gelfo, Martín “Tincho” Rolán, Lore Jimenez, Fernando Bladys, Los Caligaris y “Turco” Oliva.

Ahora y acompañado por Christopher Lampidecchia (acordeón), Cedric Hanriot (teclados y programación), “Zurdo” Catagno (guitarra y voz) y Martín Rodríguez (bajo y voz), Garay paseó su homenaje cuartetero por escenarios de La Plata, Banfield, Córdoba y Rosario.

El cierre del tour será el sábado desde las 21 en la sala porteña del CAFF (Sánchez de Bustamante 772), donde sumará la presencia de la cantante franco-israelí Alex Pandev.

Télam: ¿Qué significa “tunga tunga”?
Minino Garay: Se llama “tunga tunga” a la manera en que la mano izquierda del piano juega con el bajo que es la esencia pura del cuarteto cordobés creado por Leonor Marzano pianista del Cuarteto Leo.

T: ¿Cuánto de lo identitario y lo emotivo se puso en juego para encarar este trabajo?
MG: Tanto lo identitario como lo emotivo fueron importantes, más allá de las cosas feas que como sociedad y en torno al cuarteto atravesamos en los 80 y los 90.

T: ¿Le interesa pensar si hubiera hecho este homenaje a la música cuartetera si no sintieras esa carga afectiva?
MG: No me interesa pensar eso, lo estoy haciendo y eso es lo que importa ahora.

T: ¿Cómo fueron los cruces con las figuras icónicas del género para hacer este disco?
MG: Con “Mona” Jiménez fue en su estudio de grabación y Carlos es un ser muy suave, generoso y a la escucha de cualquier proposición. En el caso de Ariel Ferrari primero fuimos a su casa y nos cantaba viejos temas de cuarteto después vino al estudio de grabación y aunque estaba en silla de ruedas nos contagió alegría. Con Carlos "Pueblo" Rolán también fuimos a su casa y hablamos mucho del relegamiento del cuarteto tradicional y de la poca importancia que los jóvenes le dan ahora y con Eduardo Gelfo fue emocionante cuando sacó el acordeón de su padre y grabó con ese instrumento. Por eso este disco está bendecido.