12/06/2019 opinin

Brown y el cambio

Sobre su proyecto en caso de acceder a la intendencia de la localidad bonaerense de Almirante Brown opinó para Télam Carlos Javier Regazzoni, actual concejal y precandidato a intendente de Cambiemos en Almirante Brown.

Carlos Regazzoni

Por Carlos Regazzoni

En la mítica zona Sur del Gran Buenos Aires, donde se juega su destino un quinto del país, se encuentra Almirante Brown. Municipio de 129 km² y casi 600.000 habitantes, tiene la mitad de su población menor a 30 años de edad; entre ellos, 40% es pobre y (de no cambiar profundamente) 30% nunca entrará a la escuela secundaria.

Aquellos Adrogué de Jorge Luis Borges, Ministro Rivadavia de los conquistadores, Longchamps de los aviadores, Barrio Arzeno de los Gauchos o aquel Glew de Raúl Soldi, esperan aún su desarrollo. Quedó trunco el erudito sueño del Dr. Calzada, o la iniciativa de los vascos en Burzaco. En Claypole, Don Orione, Mármol o Malvinas Argentinas, se perciben las cicatrices de la pobreza que nos duele, del abandono de la infraestructura pública, y de una abrumadora desigualdad.

En cuatro años llegaron fondos y proyectos provinciales como nunca en décadas. En el marco del Plan Integral de Guardias de la Provincia de Buenos Aires se dotó de guardia médica nueva y totalmente equipada a los hospitales Lucio Meléndez y Oñativia; se implementó el SAME provincia donde antes no había ambulancias, y como parte del proyecto Red AMBA se están mejorando 24 centros de atención primaria de la salud mientras se construyen 2 centros nuevos más. En educación, la provincia construyó 3 jardines en zonas postergadas del distrito como ser Glew y Ministro Rivadavia. Se han realizado obras de mejoría significativa en escuelas primarias y secundarias, se colocó gas en escuelas que no lo tenían y se ha renovado mucho del abandonado mobiliario que hacía décadas deslucía las aulas.

Como en otros distritos de la Zona Sur, se han hecho pavimentos importantes, accesos a los barrios, redes cloacales y de agua potable como nunca antes, gracias a un ambicioso proyecto nacional para todo el conurbano anunciado reiteradamente por el Presidente Macri. Se derribaron bunkers de droga, mejoraron las comisarías y se aprovisionó a la policía.

Punteros y malandras atestiguan el paso de un aparato político que, en palabras de la gobernadora Vidal, "no quiso, no pudo, o no supo" promover el desarrollo. A modo de odiosa comparación, Avellaneda representa 2% de la población pero el 3,5% del PBI de la Provincia, mientras que Brown es el 3,4% de la población, y tan solo el 2% de la economía bonaerense. Faltan infraestructura, educación, salud, seguridad y trabajo; pero sintetizando con una frase de Rogelio Frigerio (abuelo), lo que más hace falta es desarrollo "planificado y acelerado".

Falta mucho en nuestro distrito, pero Almirante Brown tanto como la Zona Sur enfrentan una profunda transformación: comenzar a dejar atrás los pozos ciegos, las canillas comunitarias, la calefacción a leña y los barriales. El asfalto en nuestras calles vino para siempre. Las inversiones en agua potable y cloacas son una realidad. Falta muchísimo pero estamos convencidos de que este es el camino, y nos hacemos cargo.

Una política de "aparato" miró para otro lado y enfrenta ahora otra profunda transformación: que la gente comience a mirar para otro lado en busca de una vida mejor.

Concejal y precandidato a intendente de Cambiemos en Almirante Brown.