24/05/2019 escenario

Marcelo Lombardero: "Dnde se para un artista frente al totalitarismo?

El director teatral presentará "Colaboración" y "Tomar partido", del sudafricano Ronald Harwood en una sola obra que será interpretada por Osmar Nuñez y Boy Olmi.



Marcelo Lombardero es el director de las obras "Colaboración" y "Tomar partido", del sudafricano Ronald Harwood, reunidas en un solo espectáculo que protagonizan Osmar Núñez y Boy Olmi, que se verán en breve en la sala Casacubertra del Teatro San Martín.
  El elenco se completa con Lucila Gandolfo, Néstor Sánchez, Sebastián Holz y Romina Pinto, con Vicky Gaeta en canto, Mariano Manzanelli en piano y Agostina Sémpolis en violín.

Harwood es el autor de la obra "El vestidor" y de los guiones de "El pianista" y "Oliver Twist", de Roman Polanski, y "Una lección de vida", de Mike Figgis, entre otros trabajos.

"Estas obras son parte de las obsesiones del autor que también son las mías; por un lado la música como forma y por otro la posición del arte y los artistas frente a la dictadura y el terrorismo de Estado", dijo el maestro Lombardero en diálogo con Télam.

 

"Ambas están pensadas casi como una unidad y existen paralelismos concretos y vasos comunicantes que potencian tanto el discurso como su mensaje de ambas. Las estructuras son similares: seis actores en cada una y personajes reales y situaciones históricamente documentadas llevadas a la escena con una asombrosa rigurosidad", apuntó.

Télam: -¿Se nota en ellas la tarea de Harwood como guionista de cine?
Marcelo Lombardero: "Colaboración" tiene una estructura casi de guion cinematográfico con escenas breves y cambios de situación y avance del tiempo, la acción comienza en 1931, antes de la asunción de Adolf Hitler, y 1948 en la posguerra, la época de los procesos de desnazificación. "Tomar partido" es una pieza más expresionista, emplazada en un espacio y tiempo determinado, 1946, unos meses después del fin de la guerra.

T: ¿Quiénes son los protagonistas de "Colaboración"?
ML: Dos personalidades inmensas y contrapuestas, Richard Strauss y Stefan Zweig; el primero uno de los hombres mas famosos y adorados de su tiempo, el compositor más talentoso, el compositor más famoso en el mundo, con una personalidad mas bien banal, egocéntrico y narcisista, que no puede relacionarse con el resto de los humanos. El otro, un humanista inmenso, un escritor celebrado y exitoso que es testigo de la decadencia y desaparición de todos los valores morales, culturales y sociales con los que cimentó su vida y su obra.

T: -¿Qué sucede en "Tomar partido"?
ML: Habla del proceso de desnazificación de Wilhem Furtwängler, el gran director de la Filarmónica de Berlín, la más importante orquesta del mundo, el producto cultural del III Reich. Una personalidad controvertida: por un lado defensor de judíos y del arte "degenerado"; otro el preferido de Adolf Hitler, que se quedó en la Alemania nazi, el mascarón de proa del régimen que tuvo privilegios únicos y la necesidad de los vencedores de escarmiento con figuras públicas.