02/05/2019 Cuba

Estados Unidos reactiva la tensin con la isla y la UE con las primeras demandas por expropiaciones

La primera denuncia ante la Justicia estadounidense la hicieron Javier García Bengoechea -quien dice ser el legítimo propietario del puerto de Santiago de Cuba- y Mickael Behn -cuya familia poseía la compañía Havana Docks Corporation hasta la Revolución en 1959- contra la empresa de cruceros Carnival.

Estados Unidos comenzó a permitir que sus ciudadanos demanden a empresas multinacionales que operan en terrenos o inmuebles expropiados después de la Revolución cubana, una norma que desató la ira de Cuba, la preocupación de la Unión Europea (UE) y ya tiene una primera acusada formal: la compañía de cruceros Carnival.

La norma no es nueva, pero a lo largo de varios gobiernos estadounidenses se había mantenido desactivada para no entrar en conflicto con gobiernos aliados -en algunos momentos- y para no empeorar la relación con Cuba -en épocas más recientes.

La habilitación para demandar judicialmente a empresas extranjeras por utilización de terrenos o inmuebles expropiados en Cuba está incluida en el Título III de la ley Helms-Burton de 1996. Sin embargo, todos los presidentes estadounidenses desde Bill Clinton, el mandatario en funciones cuando la norma fue aprobada en el Congreso, habían mantenido desactivado el Título III.

Fue Trump quien decidió cambiar esta política de Estado como parte de su decisión de frenar el acercamiento a La Habana que había inaugurado su antecesor, Barack Obama, en su último mandato.